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miércoles, 15 de octubre de 2008

Putas asesinas / Roberto Bolaño



Les prometo que no me di cuenta de que había elegido otro de cuentos hasta que terminé el primero. Existe una especie de conspiración para que lea cuentos, porque conforme he soltado este he cogido otro a causa de un mail de un viejo conocido... ¡que también era de cuentos! Eso sí, lo he soltado al momento y me acabo de preparar un tochaco para leer con sabor a lsd que flipais. Está descuartizado el pobre, se nota por el tipo de lectores que ha pasado. De esos que, como la menda, se llevan el libro de fiesta metido en la mochila, o en el bolso, con el consiguiente peligro de que aparezca untado en kalimotxo al día siguiente. Hay accidentes que son inevitables.
Pero bueno, todo esto debería ir en la próxima entrada del blog... así que me voy cortando a la de ya.


Vamos con Bolaño, que ha resultado todo un descubrimiento para mí. Ya me lo habían recomendado pero hasta que este libro no me llamó a gritos desde el depósito, olvidado y con un futuro incierto, no llegó el momento de nuestro encuentro. Realismo en bandeja por parte de un señor que ha viajado y vivido en bastantes sitios (Chile, México y España), y eso se nota.

Menudo jefazo el Bolaño, me gusta cómo le pega a la tecla o al boli. Tanto el lenguaje como las historias y los pesonajes en sí, un abanico de personalidades y experiencias de lo más variado. Desde la cotidianidad (Días de 1978) o relaciones padre e hijo (como en Últimos atardeceres en la tierra, donde B y yel padre de B son los protagonistas de unas vacaciones) hasta obsesiones varias (como en El retorno, donde los protagonistas son el espíritu de un cadáver y un artista necrófilo o en Putas Asesinas, con una venganza en plato frío).
Sin embargo también habla de literatura, ejemplo de ello es Fotos, que presenta una buena bibliografía de poetas en Francés; o incluye relatos que se suponen autobiográficos (como en Encuentro con Enrique Lihn). Al menos hace pensar eso al utilizar su propio nombre Roberto Bolaño (y a otros como Enrique Lihn, Jodorowski,etc.) , escribirlo en primera persona y ser una historia bastante corriente.


Vamos, que el reparto es variado: personas reales, narcotraficantes, directores de cine porno, putas, necrófilos, futbolistas, personajes "corrientes"... de todo un poco. Así me gusta, que me varíen, que así se disfrutan los reencuentros con otros temas.

Me ha gustado mucho pero... ¡siguen siendo cuentos! Probaré con alguna novela de Bolaño, ¿alguna recomendación del susodicho?.



PD: Acabo de entrar en una página de Bolaño que es una locura. ->AQUÍ<- la teneis. *************



"Me senté junto a él y estuvimos charlando durante un rato. Parecía translúcido. Esa fue la impresión que tuve. El Ojo parecía de cristal, y su cara y el vaso de vidrio de su café con leche parecían intercambiar señales, como si se acabaran de encontrar, dos fenómenos incomprensibles en el vasto universo, y trataran con más voluntad que esperanza de hallar un lenguaje común" (El Ojo Silva)





"Reencontrarlo, pensé, había sido un acontecimiento feliz. El Ojo seguía siendo una persona rara y sin embargo asequible, alguien que no imponía su presencia, alguien al que le podías decir adiós en cualquier momento de la noche y él sólo te diría adiós, sin un reproche, sin un insulto, una especie de chileno ideal, estoico y amable, un ejemplar que nunca había abundado mucho en Chile pero que sólo allí se podía encontrar."(El Ojo Silva)






"El nombre brilla como la luna. El nombre, con su cuerno, abre un camino en el sueño y el hombre camina por ese sendero. Un sendero tembloroso. Siempre crudo. El sendero de llegada o de salida del infierno. A eso se reduce todo. Acercarse o alejarse del infierno. Yo, por ejemplo, he mandado matar. He hecho los mejores regalos de cumpleaños. He financiado proyectos faraónicos. He abierto los ojos en la oscuridad. Con extrema lentitud abrí los ojos en la oscuridad total y sólo vi o imaginé aquel nombre" (Prefiguración de Lalo Cura)









"te desnudaré y dejaré que tú me desnudes, una de tus manos ocupada en mis botones, la otra sosteniendo un vaso de whisky, y te miraré a los ojos, esos ojos que vi en la televisión (y que volveré a soñar) y que hicieron que fuera a ti a quien eligiera, y volveré a repetirme que no es nada personal, volveré a decirte, a decirle a tu recuerdo nauseabundo y eléctrico que no es nada personal, y aun entonces tendré mis dudas, tendré frío como ahora tengo frío, intentaré recordar todas tus palabras, hasta las más insignificantes, y no podré hallar en ellas consuelo.
(...)
Tus palabras, lo reconozco, han sido amables. Temo, sin embargo, que no has pensado suficientemente bien lo que decías. Y menos aún lo que yo decía. Escucha siempre con atención, Max, las palabras que dicen las mujeres mientras son folladas. Si no hablan, bien, entonces no tienes nada que escuchar y probablemente no tendrás nada que pensar, pero si hablan, aunque sólo sea un murmullo, escucha sus palabras y piensa en ellas, piensa en su significado, piensa en lo que dicen y en lo que no dicen, intenta comprender qué es lo que en realidad quieren decir. Las mujeres son putas asesinas, Max, son monos ateridos de frío que contemplan el horizonte desde un árbol enfermo, son princesas que te buscan en la oscuridad, llorando, indagando las palabras que nunca podrán decir. En el equívoco vivimos y planeamos nuestros ciclos de vida." (Putas asesinas)



"El castillo es oscuro, enorme, frío, y tú estás solo. Pero sabes que hay otra persona escondida en alguna parte, sientes sus lágrimas, sientes su desnudez. En sus brazos te aguarda la paz, el calor, y en esa esperanza avanzas, sorteas cajas llenas de recuerdos que nadie volverá a mirar, maletas con ropa vieja que alguien olvidó o no quiso tirar a la basura, y de vez en cuando la llamas, a tu princesa, ¿dónde estás?, dices con el cuerpo aterido de frío, haciendo castañetear los dientes, justo en medio del túnel, sonriendo en la oscuridad, tal vez por primera vez sin miedo, sin ánimo de provocar miedo, animoso, exultante, lleno de vida, tanteando en la oscuridad, abriendo puertas, cruzando pasillos que te acercan a las lágrimas, en la oscuridad, guiándote únicamente por la necesidad que tu cuerpo tiene de otro cuerpo, cayendo y levantándote, y por fin llegas a la cámara central, y por fin me ves y gritas. Yo estoy quieta y no sé de qué naturaleza es tu grito. Sólo sé que por fin nos hemos encontrado, y que tú eres el príncipe vehemente y yo soy la princesa inclemente." (Putas asesinas)





"Uno nunca termina de leer, aunque los libros se acaben, de la misma manera que uno nunca termina de vivir, aunque la muerte sea un hecho cierto." (Dentista)




"Para poetas, los de Francia, piensa Arturo Belano, perdido en África, mientras hojea una especie de álbum de fotos en donde la poesía en lengua francesa se conmemora a sí misma, qué hijos de puta, piensa" (Fotos)





"En alguno de sus escritos Bataille dice que las lágrimas son la última forma de comunicación. Yo me puse a llorar, pero no de una manera normal y formal, es decir dejando que mis lágrimas se deslizaran suavemente por las mejillas, sino de una manera salvaje, a borbotones, más o menos como llora Alicia en el País de las Maravillas, inundándolo todo."(Carnet de baile)






"Y ya para entonces los dos habíamos atravesado el bar y estábamos asomados a una ventana, mirando las calles y las fachadas de ese barrio tan peculiar en donde sólo paseaban los muertos. Y mirábamos y mirábamos y las fachadas eran sin lugar a dudas las fachadas de otro tiempo, y también las aceras en donde había coches estacionados que pertenecían a otro tiempo, un tiempo silencioso y sin embargo móvil (Lihn lo veía sin moverse), un tiempo atroz que pervivía sin ninguna razón, sólo por inercia" (Encuentro con Enrique Lihn)