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jueves, 24 de abril de 2008

Firmin / Sam Savage


Debería haber actualizado ayer, pero esque estuve de celebración. Montamos un guateque con mogollón de papelillos, los suyos y los míos.
A quién voy a engañar: el día del libro lo celebro todos los días. Y el de los papelillos también. La única diferencia es que ayer no tuve obligaciones por la tarde. Y por supuesto no la aproveché, ni en una reparadora siesta ni mucho menos con nada productivo. Tele y videojuego. Ou yeah.

Esta actualización tendría que haber sido hecha ayer, ya no por la conmemoración del día internacional del libro, sino por lo adecuado que es Firmin para este día.
Hablemos de Firmin.

Cuando ví la portada me dije: ¡Un ratoncito de biblioteca! ¡Qué entrañable!
Sin embargo en el libro se le define como rata. Qué despectivo suena esa palabra, para mí sigue siendo un ratoncito explorador, tal y como se refleja en el libro el susodicho bicho es más una persona que un animal. Hijo de madre alcohólica (aquí la mamá, que se bebía todos los charcos de priva que encontraba), hermano de otras 12 ratas y criado en una librería.
Como era el más endeble de todos, nunca conseguía mamar la suficiente leche, así que empezó a cogerle el gustillo a los libros. En un principio estos le proporcionaron el alimento básico, pero cada vez fue comiendo menos... y leyendo más.

Un auténtico devoralibros en el que probablemente todos nos veamos reflejados en algún momento.

Muy recomendado.

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"Si hay algo para lo que resulte útil una formación literaria, es para dotarlo a uno de un sentido de la catástrofe. No hay nada como una imaginación vívida para desvitalizarle a uno el valor. Leí el diario de Anna Frank, me convertí en Anna Frank. Los demás, en cambio, tenían sus momentos de gran terror, se escondían por los rincones, sudaban de miedo, pero tan pronto como pasaba el peligro ya era como si nunca hubiese existido, y seguían triscando por ahí, tan contentos. Tan contentos, hasta que alguien los aplastaba o los envenenaba o les rompía el cuello con una barra de hierro. Yo, por mi parte, he vivido más que todos ellos y, a cambio, he muerto mil muertes distintas. Me he movido por la existencia dejando en pos un rastro de miedo, como un caracol. Cuando muera de verdad, será un aburrimiento."






"Hice que mis sueños entraran en los libros, y a veces me volvía soñar dentro de los libros."






"A Mickey Mouse y Stuart Little me dan ganas de mearles en la boca. Van por ahí arrastrando los pies, afables, primorosos, se me hincan en el gaznate como espinas de pescado."






"Tendrían que enterrar los libros con sus propietarios, como hacían los egipcios, para que la gente no pudiera poner sus manazas en ellos, luego; para que los muertos tuvieran algo que leer en su largo recorrido de la eternidad."






"Malo es el amor no correspondido; pero lo que verdaderamente puede hundirlo a uno es el amor no correspondible."