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miércoles, 10 de enero de 2007

Dinero / Martin Amis


Bueno, bueno, qué gran descubrimiento este Amis.
¿Sabéis a quién recuerda? A Paul Auster, pero con mucho más "salero" respecto a los personajes. Lo que es … DESCOJONADA.
El protagonista, John Self (qué juego con los nombres,) es un tío forrado de pasta. Su vida es DINERO, ganar dinero y gastar dinero. Las dos a lo bestia, ¿que cómo se gana las perras?: es director de pornografía. Y la novela trata de lo que le pasa durante ese tiempo tanto en su vida laboral, como en la personal (si es que hay diferencia entre ellas). Hasta ahora diréis… mítico yuppie.
¡PUES NO! Ante todo es un gran bebedor. Sería un compañero brutal para Katrina Van Dassos. El notas está todo el día ciego, ciegos de nivel. Viajando de Londres a Nueva York o a California, en hoteles de superlujo, y nunca sabe donde se va a despertar. Cuando llega a un nuevo bar resulta que el camarero le reconoce y le quiere echar. El tío no entiende nada. Pero como le pasa a menudo no le preocupa, coge sus cosas y se pira a buscar otro. Tampoco es demasiado putero a estas alturas de su vida (hombre, escarceos hay), porque tiene a Selina esperándole en Londres y gastándose toda SU pasta, que es lo más porno que ha visto.
Entre editores y actores, tiene a Marina, lo que parece ser una amiga, empeñada en que aprenda ALGO. Aunque el tipo lo de la amistad no tiene muy claro qué es, sólo entiende de dinero e intereses (por eso la piva esa le sorprende) así que aguanta sus frikadas de libros. Como dice él: "¿Animal Farm?, los cerdos no hablan, menuda idiotez".
El tío padece TINNITUS. Esto es, EL NOTAS OYE VOCES. Y encima recibe llamadas de amenaza a las cuales no le hace ni puto caso, más bien se descojona de ellas,… es una locura.

Por otra parte Martin Amis aparece como personaje también... ¿pero en cuántas formas?
Vamos, que puedes hacer mil interpretaciones. Selina y Marina, 2 formas de vida, ¿2 épocas? ¿Yingyang? John Self, el hombre de las llamadas y Martín Amis…
¿de qué coño va esto?

Muy bueno el Amis… muy bueno… otro escritor–matriuska.

Ah, y el libro empieza con su carta de suicidio.




**************


"Aquí siguen ocurriendo cosas, y alguna cosa espera a que yo llegue para ocurrirme. Lo sé. Recientemente mi vida es como un chiste de los que te hielan la sangre. Recientemente mi vida ha comenzado a adquirir forma. Hay algo que me espera. Yo espero. Pronto, esa cosa dejará de esperar, el día menos pensado. Pueden ocurrir cosas espantosas en cualquier momento. Esto es lo más espantoso."




"Iba tan cocido que me sentía incapaz de averiguar si ellos podían ver lo cocido que iba. ¿Les daba igual? Yo iba tan cocido que me daba igual."




"La memoria es muy graciosa, ¿verdad? ¿No están de acuerdo? Yo tampoco. Jamás me ha divertido la memoria, y a medida que voy haciéndome mayor, menos graciosos me parecen sus chistes. Es posible que la memoria no cambie, pero conforme van pasando los días cada vez tiene menos que registrar. Me parece que mi memoria está en forma. Lo único que pasa es que mi vida me parece cada vez menos memorable. ¿Te acuerdas de dónde dejaste las llaves? ¿Y por qué tendría que acordarme? ¿Te acuerdas de aquel día en la bañera? ¿Te lavaste también los dedos de los pies? (Qué aburrido es echar una meada, sobre todo después de las mil primeras veces. Fíu, que rollo, ¿no?) Ya no consigo recordar ni la mitad de las cosas que hago. Pero tampoco hago gran cosa."





"Puse en marcha de inmediato mi sistema para curarme las gripes por la vía rápida. Te metes en la cama, te envuelves con muchas mantas, y te bebes una botella entera de scotch. Técnicamente suele bastar con media botella, pero quería asegurar el resultado."




"Hay gente a la que le entra el sueño cuando bebe un poquito. Yo pertenezco al otro tipo. Al tipo de los que cuando beben se sienten fuertes y con ganas de hacer cosas… No hagas nada es la máxima que yo sigo cuando me emborracho. Pero siempre hago montones de cosas. Estoy borracho "No hagas nada", una buena norma. El mundo sería mucho mejor, y mucho más seguro para mí, si nadie hiciera nunca nada."





"Cada vida es una partida de cartas que se fue al carajo en la séptima jugada, y el resto de la comedia se arrastra desde entonces lenta y tediosamente, un sueño de compresiones y traspiés, cada jugada forzada con antelación, todas las piezas inmovilizadas y paralizadas y aherrojadas… Pero de vez en cuando veo aparecer alguna pieza que sigue moviéndose libremente, y su ejemplo es terrible para mí. Por lo general, son gente rica."





"A veces la vida parece una cosa muy conocida. Tiene ese aspecto tan familiar en la mirada. La vida no es más que venganza, conspiración, sentimientos intensos, arranques de orgullo, fe en uno mismo, fe en la justicia de las mareas, de las inundaciones."






"Ciertamente se comporta como si estuviera siéndome constantemente infiel. Se comporta como si fuese una chica hiperinfiel. Pero se comporta así porque sabe que a mí me gusta. (¿Por qué me gusta? Porque gustarme, seguramente, seguro que me gusta, sí. Entonces, ¿por qué no me gusta?). Selina lo hace para satisfacerme. Si en realidad estuviera siéndome infiel, seguro que no se comportaría así. ¿A que no? Se comportaría como alguien que no está siendo infiel, y nadie podría acusarla de esa clase de comportamiento. Fantástico."





"A veces las adicciones son utilísimas: como mínimo, para satisfacerlas no te queda más remedio que levantarte de la cama."





"-(…) tendrías que contármelo tú. Lo de la otra noche. Tanto suspense acabará conmigo.
-¿De verdad que no logras recordarlo? ¿No estás fingiendo?
Medité en torno a esa pregunta, y dije:
-No soporto recordarlo. Quizá si lo intentase, lograría recordarlo. Lo insoportable es el esfuerzo de intentarlo. (…) Vale. Cuéntame qué pasó.
Me lo contó. Tampoco fue tan grave. Me sentí aliviado. Entre nosotros, hasta me quedé gratamente impresionado. Al parecer, llegué hecho un torbellino a eso de las diez menos cuarto, con tres botellas de champagne. Las rompí, todas, cuando trataba de hacer un arriesgado número de prestidigitación."




"Si eres pequeño y aquello de lo que te evades es grande (¿no han tenido nunca ese sueño?), el único escondrijo posible es algún reducto muy pequeño en el que la cosa grande no pueda entrar. Pero lo malo es que tienes que quedarte ahí, en ese sitio tan pequeño, y a veces hasta encogerte para retroceder más aún. Estoy cansado de ese sitio tan pequeño. Estoy hasta los putos cojones de ese sitio tan diminuto. Estoy harto de que me miren sin yo enterarme. Estoy harto de todas esas ausencias."





"Los futuros del futuro nunca habían tenido un aspecto tan pétreo. No inviertan dinero en el futuro. Acepten mi consejo y confórmense con el presente. El presente es real, la única realidad. El presente, el jadeante presente, es todo lo que hay."





"Dado que he resultado ser el tipo de ser humano que soy, lo primero que me pregunto al ver a una mujer es: ¿me la tiraré? Del mismo modo, lo primero que pienso al ver un hombre es: ¿tendré una pelea con él?"




"-No sé si te das cuenta, pero es pedir mucho eso de pasar toda una tarde con alguien que está borracho.
…Siempre había sabido que eso era verdad, naturalmente. Todos los borrachos sabemos que eso es verdad. Pero, en general, la gente tiene la suficiente consideración como para no mencionarlo. La verdad, carece de tacto. Ese es el problema de los que no son alcohólicos: nunca sabes qué van a decir a continuación. Sí, los sobrios son gente extraña, impredecible, insoslayable, selectiva. Pero nosotros hacemos cuanto podemos por soportarlos."




"Todos vamos perdiendo: diciendo adiós con la mano, o dándonos un besito en la punta de los dedos, da igual, de la manera que sea, todos perdemos algo, nos despedimos de algo que se va encogiendo, alejando, desapareciendo. La vida se reduce a perder, perdemos a la madre, al padre, perdemos el pelo, la belleza, los dientes, los amigos, los amantes, la buena forma, la razón, la vida. No hacemos más que perder, perder, perder. Nos va quedando cada vez menos vida. Es demasiado dura, demasiado difícil. No valemos para vivir. No sé si resistiríamos otras cosas. Pero la vida no. A ver quién se lleva la vida de nuestros estantes. Que nos la quiten de encima. Es jodidamente difícil, y no valemos para vivirla."

lunes, 8 de enero de 2007

La escala de los mapas / Belén Gopegui


Otro de esos libros que le marcan a una... porque vuelves a estar en él.
Un vocabulario delicioso y unas frases exquisitas que reflejan lo más profundos pensamientos y sentimientos de Sergio Prim, obsesionado por Brezo, una mujer con la que tuvo un idilio. En constante búsqueda de su "hueco", aquel sitio donde la relatividad del tiempo y del espacio se convierte en real.... teorías que utiliza para justificar sus comportamientos con las personas, especialmente con Brezo. Roza la locura el monólogo de Sergio Prim... pero supongo que todos (al menos yo) la hemos vivido; me gustaría poder expresarlo con ese estilo sublime de Gopegui.

Creo que con los fragmentos que he extraído es más que suficiente para convenceros...

**

"Nunca hasta ahora he revelado mis estratagemas, me siento turbado, desearía borrarme con una goma de nata mientras ustedes toman conciencia del ardid.
Reaparecer en el párrafo siguiente. Siempre fui precavido. Dabas las gracias por aquello que no merecía gratitud y pedía perdón por gestos que en ningún modo podían comportar una ofensa."




"Heme pues aquí. Réplica vana del genio de la estrategia que hubiera debido desempeñar esta misión, preparo la distribución de mis tropas con el celo exquisito de quien sabe que perder o ganar no está en su mano."




"Pero si yo soy un escéptico, pero si yo he instaurado mi soledad como un salvo conducto, qué hizo de mí aquel rostro bellamente enajenado por causa de mi cuerpo. Yo era lo ajeno y ella me habitaba cuando la oía decir estoy desfallecida, labios rientes, qué me hiciste, loca, qué me estás haciendo"





"A mí no me fue dado el don de esbozar un gesto de afecto detrás de otro, un gesto correctamente elegido, que no parezca inseguro ni tampoco forzado. Mi mano siempre divaga y se retira antes de haber conseguido alcanzar el codo del otro, su espalda o su cadera. Manos en retirada soy, cuerpo en retirada, separado en medio del tráfago de cuerpos, porque no me enseñaron a besar las mejillas ni a aferrar brazos ajenos"




"Óyeme, loca, muchacha que acaricia las tazas como si fueran gatos y a un hombre como si fuera una banda de música, óyeme: yo ya no tengo ímpetu. Han pasado los años y me he instalado en el retraimiento. Vivo como ese pequeño país autárquico que ponían de ejemplo en los colegios, soy Albania. Mi medio natural es sobrio, retazos de llanuras insalubres, mesetas desiguales y un complejo de montañas abruptas. En mi república se practica la anarquía de repliegue: producir para autoabastecerse y permanecer inmodificado, al abrigo de influencias extranjeras. Porque habitar con los otros es la guerra y me destruye, he preferido rodearme de una difusa constelación afectiva. Sus luces están lejos y aunque apenas iluminan, también me dañan poco. Vivo casi a oscuras. Vivo en mi casa breve de lecho breve y breves visitas al exterior. Y no puedo ilusionarme, porque soy un escéptico."





"El hombre no puede levantar su amor por el cielo durante más de dos meses y cómo hacérselo saber sin causar daño, retardando los días, espaciando el número de ocasiones en que habríamos de vernos para alargar el cómputo"





"Decidido a mantener un sigiloso grado de distancia, yo nunca le daba mi opinión, no siquiera cuando me la preguntaba. La discreción es una forma de cobardía, sentenció una mañana, y aquel preludio de reproche me entristeció."






"Sergio Prim, caballero de edad provecta, honorable, abnegado, prudente, paladín de la cortesía, había decidido aparecer ante Brezo como un mandarín huraño, en su escudo esta sola divisa: negación y deseo, no quiero regalos, no quiero viajes, no me llames pero por favor bésame aquí".






"Brezo, yo te traicionaré muchas veces. Me dirán tu nombre y te negaré, te ignoraré, pondré cara de sorpresa y así nadie sabrá que te conozco. Son palabras de camarada viejo, de amante clandestino. Es el miedo a nombrar, el miedo a decir Esto es un árbol, o bien Ella ha venido, Ella se irá. Guardaré silencio."






"Brezo, aléjate de mí. ¿Pero es que necesito prevenirte? ¿Deberé empujarte contra las sombras? Me obligarás a profanarlo todo, esta dicha y los parajes, la cordialidad, todo para que quedes libre, para que en ti se encarne el nuevo Swann, el amador escéptico, avisado, clarividente."




"Hay seres hoscos en el mundo. Hombres inhábiles para la proximidad, taciturnos, un poco cabizbajos, y perturbarlos es discordia. Me dirás que carezco de arrestos para comprometerme, pero ¿acaso cabe decir del pájaro que carece de arrestos para correr, del topo que no tiene arrestos para la luz?."





"La realidad pone, bajo las almohadas, cardos que nos arañan el rostro. Ella es maligna como un ama de llaves, es poderosa y fría y vendrá con sus designios. ¿Adónde, entonces, te llevaré?."




"El hueco huye de las corrientes del tiempo, ignoras las ranuras de los buzones, los mensajes inoportunos del contestados. El hueco nunca impone una risita. Le basta con saber que durante los insomnios se entrecruzan celdas, habitáculos, y también a lo largo del día el ensueño se mueve por un panal de cuartos suspendidos"





"Pensé en decirte: hazme un hueco en tu pasado. Las edades perdidas del otro, sin embargo, no nos pertenecen; jamás conoceré la materia prima de tu nostalgia, el domingo tapiado de canciones, la cara del amigo que llamó por teléfono. El pasado no puede ser tocado y el futuro es una conjugación aguda y áspera: yo me equivocaré, tú viajarás, ella nos perseguirá, nosotros tropezaremos."





"Que no me nieguen mi penumbra. Mis sombras indecisas. Porque quiero mi vida en blanco y negro, siluetas que prometen cuerpos posibles, todos los cuerpos; quiero una estancia en penumbra para limpiar rasguños y cicatrices, para sumar indicios, figuras, brillos, perfiles, franjas. Quiero, Brezo, el albedrío de oscurecer. Mi cuarto se nubla. El contorno indeciso de mi mano limita con su sombra que en la tiniebla avanza y se funde con la tiniebla menguada y venida de tu sombra, pareciendo no tener fin".




La insoportable levedad del ser / Milan Kundera


Bueno, este libro es de los que más me ha marcado. Suele pasar cuando TE VES dentro de una novela bien en forma de personaje, bien en forma de pensamiento/sentimiento.
De Kundera me he leído bastantes ya, y el culpable fue éste, La insoportable levedad del ser.

Consiguió engancharme a su manera de escribir. Novela que parece un ensayo, utiliza la trama para exponer sus pensamientos, observaciones varias. En este caso fundamentalmente se centra en las relaciones interpersonales (e introspección a saco paco) de cuatro personajes: Tomás, Teresa, Sabina y Franz. Sin olvidar a Karenin, la perra (can, cuadrúpedo) de Tomás y Teresa.
Cada uno mantiene una posición respecto al amor y sexo. Compromiso o libertad, esa es la cuestión. Atracción fatal o enamoramiento cegado. Complejos personajes todos ellos.
Teresa, martir, pobre de mí,…
Tomás, irresponsable, pasional, dubitativo, acaparador…
Sabina, independiente, velada, soñadora y realista, el secreto, apasionada, la soledad…
Franz, cursi, empalagoso, idealista, eternamente martir…

Y todos aman, a su manera, pero aman. Cada cual habría de elegir su personaje…
¿el mío cuál sería? Demasiado personal como para publicarlo. Pero podría poner un nombre propio a cada uno de los personajes.

La contraportada creo que refleja a la perfección lo que probablemente represente el libro para el lector: “Esta es una extraordinaria historia de amor, o sea de celos, de sexo, de traiciones, de muerte y también de las debilidades y paradojas de la vida cotidiana de dos parejas cuyos destinos se entrelazan irremediablemente. Guiado por la asombrosa capacidad de Milan Kundera de contar con cristalina claridad, el lector penetra fascinado en la trama compleja de actos y pensamientos que el autor va tejiendo con diabólica sabiduría en torno a sus personajes. Y el lector no puede sino terminar siendo el mismo personaje, cuando no todos a la vez. Y es que esta novela va dirigida al corazón, pero también a la cabeza del lector. (…)”

En fin, no puedo hacer otra cosa que recomendarlo encarecidamente.

**

"El hombre nunca puede saber que debe querer, porque vive solo una vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni de enmendarla en sus vidas posteriores. No existe posibilidad alguna de comprobar cual de las decisiones es la mejor, porque no existe comparación alguna. El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación. Como si un actor representase su obra sin ningún tipo de ensayo. Pero que valor puede tener la vida si el primer ensayo para vivir es ya la vida misma? Por eso la vida parece un boceto. Pero ni un boceto es la palabra precisa, porque un boceto es siempre un borrador de algo, la preparación para un cuadro, mientras que el boceto que es nuestra vida es un boceto para nada, un borrador sin cuadro."



"El acuerdo tácito sobre la amistad erótica presuponía que Tomás dejaba el amor fuera de su vida. En cuanto incumpliese esta condición, sus demás amantes se encontrarían en una posición secundaria y se rebelarían.

Por eso buscó para Teresa un piso de alquiler al que ella tuvo que llevar su pesada maleta. Quería velar por ella, defenderla, disfrutar de su presencia, pero no sentía necesidad de cambiar su estilo de vida. Por eso no quería que se supiera que Teresa dormía en su casa. Dormir juntos era, en realidad, el corpus delicti del amor."



"hacer el amor con una mujer y dormir con una mujer son dos pasiones no sólo distintas sino casi contradictorias. El amor no se manifiesta en el deseo de acostarse con alguien (este deseo se produce en relación con una cantidad innumerable de mujeres), sino en el deseo de dormir junto a alguien (este deseo se produce en relación con una única mujer)."



"Las toneladas de hierro de los tanques rusos no eran nada en comparación con aquel peso. No hay nada más pesado que la compasión. Ni siquiera el propio dolor es tan pesado como el dolor sentido con alguien, por alguien, para alguien, multiplicado por la imaginación, prolongado en mil ecos."



"¿Pero un acontecimiento no es tanto más significativo y privilegiado cuantas más casualidades sean necesarias para producirlo?

Sólo la casualidad puede aparecer ante nosotros como un mensaje. Lo que ocurre necesariamente, lo esperado, lo que se repite todos los días, es mudo. Sólo la casualidad nos habla. Tratamos de leer en ella como leen las gitanas las figuras formadas por el poso del café en el fondo de la taza"



"Además de explícitos, aquellos sueños eran hermosos. Esta es una circunstancia que se le escapó a Freud en su teoría de los sueños.

El sueño no es sólo un mensaje (eventualmente un mensaje cifrado), sino también una actividad estética, un juego de la imaginación que representa un valor en sí mismo. El sueño es una prueba de que la fantasía, la ensoñación referida a lo que no ha sucedido, es una de las más profundas necesidades del hombre. Esta es la raíz de la traicionera peligrosidad del sueño. Si el sueño no fuera hermoso, sería posible olvidarlo rápidamente."



"Rebelarse contra el hecho de haber nacido mujer le parece igual de necio que enorgullecerse de ello"



"si traicionamos a B, por cuya causa habíamos traicionado a A, de eso no se desprende que nos reconciliemos con A. La vida de la pintora divorciada no se parecía a la vida de sus padres traicionados. La primera traición es irreparable. Produce una reacción en cadena de nuevas traiciones, cada una de las cuales nos distancia más y más del lugar de la traición original."



"Y en ese momento sintió el anhelo, oscuro y poderoso, de una música inmensa, de un ruido absoluto, un bullicio hermoso y alegre que lo abrace, lo inunde y lo ensordezca todo y en el que desaparezca para siempre el dolor, la vanidad y el nihilismo de las palabras. ¡ La música, la negación de las frases, la música, la antipalabra!

(...). En medio de aquel feliz ruido imaginario se durmió."



"Para Sabina, vivir en la verdad, no mentirse a sí mismo, ni mentir a los demás, sólo es posible en el supuesto de que vivamos sin público. En cuanto hay alguien que observe nuestra actuación, nos adaptamos, queriendo o sin querer, a los ojos que nos miran y ya nada de lo que hacemos es verdad. Tener público, pensar en el público, eso es vivir en la mentira. Sabina desprecia la literatura en la que los autores delatan todas sus intimidades y las de sus amigos. La persona que pierde su intimidad, lo pierde todo, piensa Sabina. Y la persona que se priva de ella voluntariamente, es un monstruo. Por eso Sabina no sufre por tener que ocultar su amor. Al contrario, sólo así puede «vivir en la verdad».

Por el contrario, Franz está seguro de que la división de la vida en una esfera privada y otra pública es la fuente de toda mentira: el hombre es de una manera en su intimidad y de otra en público. «Vivir en la verdad» significa para él suprimir la barrera entre lo privado y lo público."



"¡Qué indefenso está el hombre ante los elogios! (…)
Pero no era sólo por vanidad. Era más que nada por falta de experiencia. Si está usted sentado cara a cara con alguien que es afable, respetuoso, cortés, es muy difícil darse cuenta permanentemente de que nada de lo que dice es verdad, de que ninguna de sus afirmaciones es sincera. No creer (permanente y sistemáticamente, sin un momento de duda) requiere un enorme esfuerzo y exige entrenamiento, es decir interrogatorios policiales frecuentes."




"El carácter único del «yo» se esconde precisamente en lo que hay de inimaginable en el hombre. Sólo somos capaces de imaginarnos lo que es igual en todas las personas, lo general. El «yo» individual es aquello que se diferencia de lo general, o sea lo que no puede ser adivinado y calculado de antemano, lo que en el otro es necesario descubrir, desvelar, conquistar."




"Únicamente en la sexualidad la millonésima diferencial aparece como algo extraordinario, porque no está al alcance del público y es necesario conquistarla. No hace más de medio siglo era necesario dedicar a semejante conquista mucho tiempo (¡semanas y hasta meses!), de modo que el período dedicado a la conquista era la medida del valor de lo conquistado. Y aún hoy, aunque la época de conquista se ha reducido enormemente, la sexualidad sigue siendo la caja de caudales en la que está oculto el secreto del yo de la mujer."




"Al emplear la palabra no-amor, no quiero decir que tuviera una relación cínica con esa chica ni que, como suele decirse, no reconociese en ella más que un objeto sexual: por el contrario, la apreciaba como amiga, estimaba su carácter y su inteligencia, estaba dispuesto a echarle una mano siempre que lo necesitase. No fue él quien se comportó mal con ella, la que se comportó mal fue su memoria que, por su cuenta y sin la intervención de él, la expulsó de la esfera del amor.
Parece como si existiera en el cerebro una región totalmente específica, que podría denominarse memoria poética y que registrara aquello que nos ha conmovido, encantado, que ha hecho hermosa nuestra vida.(…)
«No busco el placer», decía, «busco la felicidad, y el placer sin felicidad no es placer».
En otras palabras, golpeaba a la puerta de su memoria poética. Pero la puerta permanecía cerrada. En la memoria poética no había sitio para ella. Para ella sólo había sitio en la alfombra."




"Esa es la imagen de la que nació. Como dije ya, los personajes no nacen como los seres humanos del cuerpo de su madre, sino de una situación, una frase, una metáfora en la que está depositada, como dentro de una nuez, una posibilidad humana fundamental que el autor cree que nadie ha descubierto aún o sobre la que nadie ha dicho aún nada esencial.
¿Acaso no es cierto que el autor no puede hablar más que de sí mismo?
Mirar con impotencia el patio y no saber qué hacer; oír el terco sonido de las propias tripas en el momento de la emoción amorosa; traicionar y no ser capaz de detenerse en el hermoso camino de la traición; levantar el puño entre el gentío de la Gran Marcha; hacer exibición de ingenio ante los micrófonos secretos de la policía; todas esas situaciones las he conocido y las he vivido yo mismo, sin embargo de ninguna de ellas surgió un personaje como el que soy yo, con mi curriculum vitae. Los personajes de mi novela son mis propias posibilidades que no se realizaron. Por eso les quiero por igual a todos y todos me producen el mismo pánico: cada uno de ellos ha atravesado una frontera por cuyas proximidades no hice más que pasar. Es precisamente esa frontera (la frontera tras la cual termina mi yo), la que me atrae. Es más allá de ella donde empieza el secreto por el que se interroga la novela. Una novela no es una confesión del autor, sino una investigación sobre lo que es la vida humana dentro de la trampa en que se ha convertido el mundo."




"No tiene ningún mérito portarse bien con otra persona.
(…)
Nunca seremos capaces de establecer con seguridad en qué medida nuestras relaciones con los demás son producto de nuestros sentimientos, de nuestro amor, de nuestro desamor, bondad o maldad, y hasta qué punto son el resultado de la relación de fuerzas existente entre ellos y nosotros.
La verdadera bondad del hombre sólo puede manifestarse con absoluta limpieza y libertad en relación con quien no representa fuerza alguna. La verdadera prueba de la moralidad de la humanidad, la más honda (situada a tal profundidad que escapa a nuestra percepción), radica en su relación con aquellos que están a su merced: los animales. Y aquí fue donde se produjo la debacle fundamental del hombre, tan fundamental que de ella se derivan todas las demás."





"la pareja humana está hecha de tal manera que su amor es a priori de peor clase de la que puede ser (al menos en su caso, que es el mejor) el amor entre una persona y un perro, esa extravagancia en la historia del hombre, probablemente no planeada por el Creador es un amor desinteresado: Teresa no quiere nada de Karenin. Ni siquiera le pide amor. Jamás se ha planteado los interrogantes que torturan a las parejas humanas: ¿me ama?, ¿ha amado a alguien más que a mí?, ¿me ama más de lo que yo le amo a él? Es posible que todas estas preguntas que inquieren acerca del amor, que lo miden, lo analizan, lo investigan, lo interrogan, también lo destruyan antes de que pueda germinar. Es posible que no seamos capaces de amar precisamente porque deseamos ser amados, porque queremos que el otro nos dé algo (amor), en lugar de aproximarnos a él sin exigencias y querer sólo su mera presencia.
Y algo más: Teresa aceptó a Karenin tal como era, no pretendía transformarlo a su imagen y semejanza, estaba de antemano de acuerdo con su mundo canino, no pretendía quitárselo, no tenía celos de sus aventuras secretas. No lo educó porque quisiera transformarlo (como quiere el hombre transformar a su mujer y la mujer a su hombre), sino para enseñarle un idioma elemental que hiciera posible la comprensión y la vida en común.
Y luego: El amor hacia el perro es voluntario, nadie la fuerza a él."




"El amor entre un hombre y un perro es un idilio. En él no hay conflictos, no hay escenas desgarradoras, no hay evolución."

domingo, 7 de enero de 2007

Fin de Partida / Samuel Beckett


En primer lugar, graciñas por el presente. También decir que he cumplido con los deberes en el plazo establecido. Deberes... o piaceres. Hasta ahora llevas un pleno en recomendaciones. Mach laf.

Un poco de teatro, cortito, en una localización. Un viejuni ciego en silla de ruedas (y no de bicicleta) y un sirviente. Y de fondo 2 cubos de basura… por los que aparecerán 2 personas cual si fueran el monstruo de la basura que había en barrio sésamo. Te hace coña… pero se supone que no tienen piernas. Entrañables. La parte bonica del libro.

El resto

Pesimismo cómico, rebeldía contenida, egoísmo, sumisión y la gota que colma el vaso. Entre otras.

¿Todos locos?

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NELL (sin bajar la voz): Nada tan divertido como la desgracia, te doy la razón. Pero…

NAGG (escandalizado): ¡Oh!

NELL: Sí, sí, es lo más cómico del mundo. Y nos reíamos, nos reíamos con ganas, al principio. Pero siempre es lo mismo. Sí, es como la historia amena que nos cuentan con demasiada frecuencia, la encontramos siempre amena, pero ya no reímos




“HAMM: (…)Un día te quedarás ciego. Como yo. Estarás sentado en cualquier lugar, pequeña plenitud perdida en el vacío, para siempre, en la oscuridad. Como yo. (Pausa) Un día te dirás: estoy cansado, voy a sentarme, y te sentarás. Luego te dirás: tengo hambre, voy a levantarme y a prepararme la comida. Pero no te levantarás. Te dirás: no debí sentarme, pero ya que estoy sentado me quedaré sentado un poco más, luego me levantaré y me haré la comida. Pero no te levantarás y no te harás la comida..”




HAMM: Me gustan las preguntas de siempre. (Con vivacidad) ¡Ah, las preguntas de siempre, las respuestas de siempre, son las mejores!”




HAMM: Era hermosa, en otro tiempo, como un corazón. Y era fácil de conquistar.

CLOV: Nosotros también éramos hermosos, en otro tiempo. Es raro que no se haya sido hermoso… en otro tiempo.”




CLOV: (…) ¿Cuándo?

HAMM: Oh, hace mucho, mucho. Todavía no habías nacido.

CLOV: ¡Qué tiempos aquellos!”

HAMM: (…) El fin está en el principio y sin embargo uno continúa. (Pausa.) Quizá pueda continuar mi historia, terminarla y empezar otra. (Pausa.) Quizá pueda tirarme por los suelos. (Se levanta penosamente, se deja caer.) Hundir mis uñas en las ranuras y arrastrarme haciendo fuerza con los puños. (Pausa.) Será el fin y me preguntaré qué puso ocasionarlo y me preguntaré qué pudo… (vacila)… por qué tardó tanto. (Pausa.) Estaré allí, en el viejo refugio, solo, frente al silencio y… (vacila)… la inercia. Si pudiera callarme, y quedarme tranquilo, acabaría con el sonido y el movimiento.”




CLOV: (…) Se me ha dicho, esto es la amistad, sí, sí, te lo aseguro, no necesitas buscar más. Se me ha dicho, aquí es, detente, levanta la cabeza y contempla este esplendor. ¡Este orden! Se me ha dicho, vamos, no eres un bruto, medita sobre aquellas cosas y verás cómo todo se aclara. ¡Simplemente! Se me ha dicho, todos esos heridos de muerte, con qué ciencia se descuida.

HAMM: ¡Basta!

CLOV: Me digo algunas veces, Clov, es necesario que sufras más ahora, siguieres que se cansen de castigarte algún día. Me digo, a veces, Clov, es necesario que estés allá mejor que aquí, si quieres que te dejen partir, un día. Pero me siento demasiado viejo, y demasiado lejos, para lograr adaptarme a nuevas costumbres. Bien, esto no terminará nunca, nunca partiré. (Pausa.) Luego, un día, de repente, esto termina, cambia, no lo comprendo, se muere, o yo, no lo comprendo, ni esto tampoco. Lo pregunto a las palabras que quedan, sueño, despertar, noche, mañana. Nada saben decir. (Pausa.) Abro la puerta del calabozo y me voy. Voy tan encorvado que tan sólo veo mis pies, si abro los ojos, y entre mis piernas un poco de polvo negruzco. Me digo que la tierra se ha extinguido, nunca la haya visto viva. (Pausa.) No hay problema. (Puasa.) Cuando caiga lloraré de felicidad.”