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jueves, 20 de diciembre de 2007

Animal Tropical / Pedro Juan Gutiérrez


Un poco más de PedroJuan... (el resto de entradas las podéis buscar por la etiqueta de "vicios")
Este libro se centra en 2 mujeres, y lo estructura en 3 partes:
-1. Habla sobre Gloria, su negra cubana, su mami. La que jinetea y chulea a otros hombres mientras ama a PedroJuan. Puro fuego, puro nervio, pura víscera.
-2. Habla sobre Agneta, su blanca europea, su muñequita de porcelana. La que calla y sólo busca complacerle. La frialdad, la paciencia, la calma y razón.
-3. Habla sobre... la que finalmente le llena y le pide hijos cada día.

Un amigo me preguntó:
-Y tú, ¿te sientes identificada con alguna de ellas?.

Pues no. O sí, me siento identificada con ambas. Una especie de popurrí, supongo que así somos las españolas.

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"Soy un seductor. Lo sé. Igual que existen los alcohólicos irredentos, los ludópatas, los adictos a la cafeína, a la nicotina, a la mariguana, los cleptómanos, etcétera, yo soy un adicto a la seducción. A veces el angelito que llevo dentro intenta controlarme y me dice: "-No seas tan hijo de puta, Pedrito. ¿No te das cuenta de que haces sufrir a esas mujeres?" Pero entonces salta el diablito, y lo contradice: "Sigue adelante. Así son felices, aunque sea por un tiempo. Y tú también eres feliz. No te sientas culpable.
Es un vicio. Yo sé que la seducción es un vicio igual que otro cualquiera. Y no existen los Seductores Anónimos. Si existieran tal vez pudieran hacer algo por mí. Aunque no estoy seguro. Seguramente me inventaría pretextos para no acercarme por sus sesiones y tener que pararme a cara dura delante de todos, colocar la mano sobre la Biblia, y decir serenamente. "Mi nombre es Pedro Juan. Soy un seductor. Y hoy hace veintisiete días que no seduzco a nadie."








"Si vives en un lugar como éste no puedes escribir lentamente. Aquí todo se deshace en las manos. Nada perdura. Y tienes que salir a buscar más. Así todos los días. Ella guarda silencio. Nos gusta. Las personas sólo se permiten callar un buen rato y disfrutar el silencio entre dos cuando están juntas, una al lado de la otra."








"La libertad tiene que construirla uno mismo. ¿Cómo? Cada quien tiene que descubrirlo por sí mismo. Mi libertad la construyo escribiendo, pintando, sosteniendo mi visión simple del mundo, acechando en la jungla cpomo un animal, impidiendo intromisiones en mi vida privada. Lo esencial para el hombre es la libertad. Interior y exterior. Atreverse a ser uno mismo en cualquier circunstancia y lugar. La libertad es como la felicidad: nunca se llega. Nunca se tiene como completa. Sólo es el camino. Uno camina en pos de la libertad y la felicidad. Y así se vive. Es a lo único que podemos aspirar."








"La soledad. Quizás uno escribe y pinta no sólo para crear un espacio de libertad alrededor, suno también para sentirse acompañado. No exactamente para romper la soledad. No se trata de eso. La soledad siempre está ahí. La siento, la toco, hablo con ella. Forma parte de mi vida. La soledad es inevitable. Y ayuda. Me concentro más. Soy más yo cuando convivimos bien apretaditos: la soledad y yo. Nos adoramos. No podría vivir sin la soledad."








"Si te fallan los nervios tienes que renunciar. Los diplomáticos desarrollamos trucos para sobrevivir. Igual que en cualquier oficio peligroso. Los paracaidistas, los astronautas, los bomberos. Cada oficio tiene sus trucos.
-Por suerte no me gustan esos oficios tan peligrosos.
-El tuyo es terrible, Pedro Juan. El peor de todos. Los poderosos temen a las ideas y a la palabra. Se aterran."







"No se puede confundir amor con derecho de propiedad."








"¿Qué nos sucede? ¿Cuáles son los límites? ¿Quién pone los límites? ¿Quién los inventa? ¿Dónde están? ¿Hasta dónde puedo llegar? Cuando escriba la novela, con ella de protagonista, ¿qué podré decir de todo esto? ¿Qué debo decir a medias, insinuar? ¿Debo decirlo todo? ¿Tengo valor para llegar hasta el final y desnudarme totalmente? ¿Es necesario? Soy un exhibicionista. Striptease. Eso es lo que hago: striptease."







"...a mis enemigos veo venir, pero tres veces repito: ojos tengan, no me vean. Manos tengan, no me toquen. Boca tengan, no me hablen. Pies tengan, no me alcancen."







"... el amor nace de los gestos del amor. Creo que es un proverbio francés. Es lo que sucede con Gloria. Todo comenzó con un deseo erótico. Un poquito de lujuria simplemente. Al principio lo manejé con cuidado para evitar la entrada del amor. Pero comenzaron aquellos pequeños gestos: unas flores, unos libros para el niño, una comida juntos, unas varillas de incienso para los santos, una conversación sobre religión. Y, sobre todo, la libertad. Eso es lo más importante. Ella me deja en libertad y yo la dejo en libertad. Dejar en libertad al ser amado es un gesto de grandeza espiritual. Y todo fue cambiando poco a poco. Ahora tengo soledad, distancia, silencio y mucho tiempo para reflexionar. No hay problemas alrededor."








"no tengo motivos para ser amable ni para hacer concesiones. El escritor en el fondo es un tipo amragado, confundido, sin explicaciones para nada, que le da igual si lo comprenden o no. Si cae bien o mal. Si es simpático o antipático. Si tiene dinero o es un muertodehambre. Si eres escritor tienes que saber que ésas son las reglas del juego. De lo contrario eres un payaso. Y siempre vas a tener a alguien cerca que intentará convertirte en un payaso."







"-Entonces, ¿soy peligroso?
-Me da miedo, Pedro Juan.
-No temas, mi amor. A la gente que quiero no le digo mentiras.
-Eso mismo ya es una mentira sobre la mentira.
-Hoy estás muy aguda.
-No sé qué pensar. Me procupa y me da miedo que seas así.
-Te voy a dar la clave: me miras a los ojos. Cuando creas que te digo una mentira, me miras a los ojos.
-Sí,sí.
Supongo que quiere decir: no, no. Ella sabe perfectamente que nadie revela gratuitamente la clave para abrir su caja fuerte."







"A veces el Pedrito manipulador se dispara y rompe el hijoputómetro."









"Es la ley del sobreviviente. El equilibrio de ese cementerio me maravilla. me gusta saber que existe y que está ahí. Pero no vivimos en los cementerios ni en la eternidad. Este pedazo de tiempo, o de eternidad, que se llama vida, es brutal, salvaje y doloroso. Y hay que sobrevivir. Como sea. Con garras y colmillos. Hay que defenderse y luchar."








"-No es un asunto de hombre o mujer. Es cuestión de punto de vista. A mí siempre me ha gustado el sexo. El amor es otra cosa. Me ha sucedido con mujeres que me gustaban mucho sexualmente. Pero sólo era ese momento. Sería una complicación inútil si además de sexo se mezcla amor, cariño, buenos sentimientos. ¿No te ha sucedido?"

viernes, 2 de noviembre de 2007

El criticón / Baltasar Gracián



Dedicación especial para Shining.


Don Baltasar Gracián, jesuita del S. XVII, un clásico de la literatura barroca española. Contemporáneo de ilustres como Calderón, Góngora, Quevedo, Velázquez, Zurbarán, Descartes o Ribera.
Ensalzado por filósofos como Schopenhauer o Nietzsche, siendo éste (El criticón) uno de los libros permanentes en sus mesillas de noche, como quien dice.
Dividido en 3 partes publicadas con años de diferencia, representan las distintas edades del hombre, asociadas a las estaciones del año: En la primavera de la niñez y el estío de la juventud –1651- , En el otoño de la varonil edad -1653-, y En el invierno de la vejez –1657-.
Por el momento sólo he leído la primera parte porque tengo un plan, en un par de años entraré a atacarle a la varonil edad y la tercera parte tendrá que esperar a que sea anciana.

En la primavera de la niñez y el estío de la juventud –1651-, fue publicado bajo el nombre de García de Morlanes, un anagrama de sus apellidos (Gracián Morales), para evitar tener que pasar por el filtro de la Compañía (Jesuitas), a la cual este texto "profano" no agradaba en demasía, pero antes o después llegaría a oídos de los altos cargos.
Esta obra trata de abarcar en su totalidad al hombre, con sus vicios y sus virtudes, especialmente en lo que respecta a su aprendizaje. Los protagonistas (Andrenio y Critilo) reflejan los dos extremos de la naturaleza humana, el racional y el animal, y emprenden un viaje juntos a lo largo del Universo en el que el personaje racional (Critilo) sirve de guía para el más animal, o impulsivo, que sería Andrenio. De una manera conceptual van enfrentándose con diferentes problemas, cada uno de los cuales será una Crisi, en los que la forma de actuar de Andrenio siempre ha de ser corregida por Critilo (el náufrago). Se encontrarán ante El gran teatro del Universo, La hermosa naturaleza, El despeñadero de la vida, Entrada del Mundo, La fuente de los Engaños, El golfo cortesano, Los encantos de Falsirena, etc.

La mentira, envidia, la sabiduría, el alma, la malicia, la lisonja, la tiranía, etc. aparecen personificados, dotándoles Gracián de forma humana y emparentándolos entre sí.
La misoginia a la que se acerca Gracián ha de entenderse conforme a la época, situación personal (religiosa) y experiencias propias (le viene de herencia de su padre).

Y qué hablar de los recursos estilísticos utilizados: la alegoría, aliteraciones, paradojas, contrastes, antítesis, neologismos, cultismos, etc. Baltasar Gracián era un gran conocedor de la lengua y su juego era el de las palabras. Un maestro.

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"Solicitaba puerto un Náufrago, monstruo de la naturaleza y de la suerte, Cisne en lo ya cano, y más en lo canoro, que así exclamaba entre los fatales confines de la muerte: Oh vida, no habías de comenzar, pero ya que comenzaste, no habías de acabar. No hay cosa más deseada ni más frágil, que tú eres, y el que una vez te pierde, tarde te recupera, desde hoy te estimaría como a perdida. Madrastra se mostró la naturaleza con el hombre, pues lo que le quitó de conocimiento al nacer , le restituye al morir: allí, porque no se perciben los bienes que se reciben, y aquí, porque se sienten los males que se conjuran




Mas, ¡ay!, que como andan encadenadas las desdichas, unas a otras se introducen, y el acabarse una, es de ordinario el engendrarse otra mayor. Cuando creyó hallarse en el seguro regazo de aquella madre común, volvió de nuevo a temer, que enfurecidas las olas le arrebataran, para estrellarle en uno de aquellos escollos, duras entrañas de su fortuna. Tántalo de la tierra, huyéndosele de entre las manos cuando más segura la creía, que un desdichado no sólo no halla agua en el mar, pero ni tierra en la tierra





"Es el hablar efecto grande de la racionalidad, que quien no discurre no conversa. Habla -dijo el filósofo-, para que te conozca. Comunícase el alma noblemente produciendo conceptuosas imágenes de sí en la mente del que oye, que es propiamente el conversar. No están presentes los que no se tratan, ni ausentes los que por escrito se comunican: viven los sabios varones ya pasados y nos hablan cada día en sus eternos escritos, iluminando perennemente los venideros. Participa el hablar de lo necesario y de lo gustoso, que siempre atendió la sabia naturaleza a hermanar ambas cosas en todas las funciones de la vida; consíguense con la conversación, a lo gustoso y a lo presto, las importantes noticias y es el hablar atajo único para el saber: hablando los sabios engendran otros, y por la conversación se conduce al ánimo la sabiduría dulcemente. De aquí es que las personas no pueden estar sin algún idioma común, para la necesidad y para el gusto, que aun dos niños arrojados de industria en una isla se inventaron lenguaje para comunicarse y entenderse. De suerte que es la noble conversación hija del discurso, madre del saber, desahogo del alma, comercio de los corazones, vínculo de la amistad, pasto del contento y ocupación de personas."





"—Yo —dijo— ni sé quién soy ni quién me ha dado el ser, ni para qué me lo dio: ¡qué de veces, y sin voces, me lo pregunté a mí mismo, tan necio como curioso! Pues si el preguntar comienza en el ignorar, mal pudiera yo responderme. Argüíame tal vez, para ver si empeñado me excedería a mí mismo; duplicábame, aun no bien singular, por ver si apartado de mi ignorancia podría dar alcance a mis deseos."




"Entramos todos en el mundo con los ojos del ánimo cerrados, y cuando los abrimos al conocimiento ya la costumbre de ver las cosas, por maravillosas que sean, no deja lugar a la admiración."




"No es tanto la noche para que duerman los ignorantes cuanto para que velen los sabios. Y si el día ejecuta, la noche previene."






"—Confiésote que se me había pasado por pequeña —dijo Andrenio—, a más de que ocupó luego toda mi curiosidad aquella hermosa reina de las estrellas, presidente de la noche, sustituta del sol y no menos admirable, ésa que tú llamas luna. Causóme, si no menos gozo, mucha más admiración con sus uniformes variedades, ya creciente, ya menguante, y poco rato llena.
—Es segunda presidente del tiempo —dijo Critilo—. Tiene a medias el mando con el sol: si él hace el día, ella la noche; si el sol cumple los años, ella los meses; calienta el sol y seca de día la tierra, la luna de noche la refresca y humedece; el sol gobierna los campos, la luna rige los mares: de suerte que son las dos balanzas del tiempo. Pero lo más digno de notarse es que, así como el sol es claro espejo de Dios y de sus divinos atributos, la luna lo es del hombre y de sus humanas imperfecciones: ya crece, ya mengua; ya nace, ya muere; ya está en su lleno, ya en su nada, nunca permaneciendo en un estado; no tiene luz de sí, particípala del sol, eclípsala la tierra cuando se le interpone, muestra más sus manchas, cuando está más lucida; es la ínfima de los planetas en el puesto y en el ser, puede más en la tierra que en el cielo: de modo que es mudable, defectuosa, manchada, inferior, pobre, triste, y todo se le origina de la vecindad con la tierra."





"quisiera tener cien ojos y cien manos para poder satisfacer curiosidades del alma, y no pudieran."






"Es la hermosura agradable ostentación del comenzar: nace el año entre las flores de una alegre primavera, amanece el día entre los arreboles de una risueña aurora, y comienza el hombre a vivir entre las risas de la niñez y las lozanías de la juventud; mas todo viene a parar en la tristeza de un marchitarse, en el horror de un ponerse, y en la fealdad de un morir, haciendo continuamente del ojo la inconstancia común al desengaño especial."






"siempre faltan palabras donde sobran sentimientos."






"Sí, que por lo que tiene de mundo, aunque pequeño, todo él se compone de contrarios. Los humores comienzan la pelea: según sus parciales elementos, resiste el húmido radical al calor nativo, que a la sorda le va limando y a la larga consumiendo. La parte inferior está siempre de ceño con la superior, y a la razón se le atreve el apetito y tal vez la atropella. El mismo inmortal espíritu no está exento de esta tan general discordia, pues combaten entre sí (y en él) muy vivas las pasiones: el temor las ha contra el valor, la tristeza contra la alegría; ya apetece, ya aborrece; la irascible se baraja con la concupiscible; ya vencen los vicios, ya triunfan las virtudes, todo es arma y todo guerra. De suerte que la vida del hombre no es otro que una milicia sobre la haz de la tierra."





"Han dado en decir que soy ciego (¿hay tal testimonio, hay tal disparate?) y me pintan muy vendado: no sólo los Apeles, que eso es pintar como querer, y los poetas, que por obligación mienten y por regla fingen, pero que los sabios y los filósofos estén con esta vulgaridad no lo puedo sufrir. ¿Qué pasión hay, dime por tu vida, Fortuna amiga, que no ciegue? ¿Qué, el airado, cuando más furioso, no está ciego de la cólera? ¿Al codicioso, no le ciega el interés? ¿El confiado no va a ciegas, el perezoso no duerme, el desvanecido no es un topo para sus menguas, el hipócrita no trae la viga en los ojos? ¿El soberbio, el jugador, el glotón, el bebedor y cuantos hay, no se ciegan con sus pasiones? Pues ¿por qué a mí más que a los otros me han de vendar los ojos, después de sacármelos, y querer que por antonomasia me entienda el ciego?" (el amor)






"(…) ya es tiempo de abrir los ojos, ya es menester vivir alerta. Procura de ir con cautela en el ver, en el oír y mucha más en el hablar; oye a todos y de ninguno te fíes; tendrás a todos por amigos, pero guardarte has de todos como de enemigos. Estaba admirado Andrenio oyendo estas razones, a su parecer tan sin ella, y arguyóle desta suerte:
—¿Cómo es esto? Viviendo entre las fieras, no me previniste de algún riesgo, ¿y ahora con tanta exageración me cautelas? ¿No era mayor el peligro entre los tigres, y no temíamos, y ahora de los hombres tiemblas?
—Sí —respondió con un gran suspiro Critilo—, que si los hombres no son fieras es porque son más fieros, que de su crueldad aprendieron muchas veces ellas. Nunca mayor peligro hemos tenido que ahora que estamos entre ellos."







"cada uno es hijo de su madre y de su humor, casado con su opinión, y así, todos parecen diferentes: cada uno de su gesto y de su gusto. Verás unos pigmeos en el ser y gigantes de soberbia; verás otros al contrario, en el cuerpo gigantes y en el alma enanos; toparás con vengativos que la guardan toda la vida y la pegan aunque tarde, hiriendo como el escorpión con la cola; oirás, o huirás, los habladores, de ordinario necios, que dejan de cansar y muelen; gustarás que unos se ven, otros se oyen; se tocan, y se gustan, otros de los hombres de burlas, que todo lo hacen cuento sin dar jamás en la cuenta; embarazarte han los maniacos que en todo se embarazan."





"la próvida naturaleza privó a los hombres de las armas naturales y como a gente sospechosa los desarmó: no se fió de su malicia. Y si esto no hubiera prevenido, ¡qué fuera de su crueldad! Ya hubieran acabado con todo. Aunque no les faltan otras armas mucho más terribles y sangrientas que ésas, porque tienen una lengua más afilada que las navajas de los leones, con que desgarran las personas y despedazan las honras; tienen una mala intención más torcida que los cuernos de un toro y que hiere más a ciegas; tienen unas entrañas más dañadas que las víboras, un aliento venenoso más que el de los dragones, unos ojos invidiosos y malévolos más que los del basilisco, unos dientes que clavan más que los colmillos de un jabalí y que los dientes de un perro, unas narices fisgonas (encubridoras de su irrisión) que exceden a las trompas de los elefantes. De modo que sólo el hombre tiene juntas todas las armas ofensivas que se hallan repartidas entre las fieras, y así, él ofende más que todas. Y, porque lo entiendas, advierte que entre los leones y los tigres no había más de un peligro, que era perder esta vida material y perecedera, pero entre los hombres hay muchos más y mayores: y a de perder la honra, la paz, la hacienda, el contento, la felicidad, la conciencia y aun el alma. ¡Qué de engaños, qué de enredos, traiciones, hurtos, homicidios, adulterios, invidias, injurias, detracciones y falsedades que experimentarás entre ellos! Todo lo cual no se halla ni se conoce entre las fieras."

domingo, 28 de octubre de 2007

La identidad / Milan Kundera


Un poquito más de Kundera...

Esta vez los personajes son Chantal y Jean-Marc, una pareja de enamoradisísimos. Tan enamoraos que se montan la paranoia mental correspondiente a ese estado.

Todo empieza un día que quedan en la playa y el señor Jean-Marc desde la distancia confunde a otra con Chantal, ¡menuda catástrofe! He amado por un momento a la persona equivocada... ¡castígame Chantal! A partir de ahí empiezan a no conseguir entenderse hablando, etc. Os leéis el libro si queréis saber cómo termina la historia de amor.

Pero es no es precisamente lo que mola del libro. El tema es que el cabrón del Kundera es un maestro leyendo las mentes en situaciones, o recreando pensamientos. Total, que se inventa unas situaciones bastantes verosímiles y expone las reacciones y reflexiones de Chantal y Jean-Marc ante el lector con demasiada facilidad. Lo has vivido, o lo podrías vivir, y actuarías de una u otra forma, como uno u otro personaje. Una misma situación aparece reflejada en 2 capítulos distintos, pero vista desde diferentes puntos de vista.


Una especie de ensayo sobre las dudas y miedos que le surgen a uno cuando se le presenta el AMOR.

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“¿Por qué no quieres comprender que me importa un comino el espejo que me ofreces?”






“hay tres tipos de aburrimiento: el aburrimiento pasivo: la chica que baila y bosteza ; el aburrimiento activo: los aficionados a las cometas; y el aburrimiento rebelde: la juventud que quema coches y rompe escaparates.”






“la llamó ‘Tigresa’:-te quedas quieta, nadie sabe lo que piensas y, de repente, te lanzas.”





imaginó la historia de su cuerpo: anduvo perdido entre millones de otros cuerpos hasta el día en que una mirada de deseo se detuvo sobre él y lo rescató de la nebulosa multitud; más adelante, las miradas se multiplicaron y abrasaron aquel cuerpo que desde entonces atraviesa el mundo como una antorcha; son tiempos de luminosa gloria, pero pronto las miradas empiezan a escasear, la luz a apagarse poco a poco hasta el día en que aquel cuerpo, traslúcido, luego transparente, luego invisible, pasee por las calles como una pequeña nada ambulante.”





“La amistad le es indispensable al hombre para el buen funcionamiento de la memoria. Recordar el propio pasado, llevarlo siempre consigo, es tal vez la condición necesaria para conservar, como suele decirse, la integridad del propio yo. Para que el yo no se encoja, para que conserve su volumen, hay que regar los recuerdos como a las flores y, para regarlos, hay que mantener regularmente el contacto con los testigos del pasado, es decir, con los amigos. Son nuestro espejo, nuestra memoria: sólo se les exige que le saquen brillo de vez en cuando para poder mirarnos en él.





los ojos: las ventanas del alma; centro de la belleza de un rostro; punto en el que se concentra la identidad de un individuo; y, a la vez, instrumento que permite ver y debe ser constantemente lavado, humedecido, tratado con un líquido salino especial.”








“-¿La libertad? Al vivir su miseria, puede ser feliz o infeliz. Su libertad consiste precisamente en eso. Es usted libre de fundir su individualidad en la olla de la multitud con un sentimiento de euforia o de fracaso. Nuestra elección, mi querida señorita, es la euforia (…) Nuestra única libertad consiste en elegir entre la amargura o el placer. Al ser la insignificancia nuestro destino, no debemos verla como una tara, sino saber disfrutar de ella.





“Tengo miedo cuando mis ojos parpadean. Miedo de que, durante ese segundo en que mi mirada desaparece se deslice en tu lugar una serpiente, una rata, otro hombre.”

lunes, 15 de octubre de 2007

Cara a cara con la vida [...] / Eduardo Punset


Sí, lo sé. He estado demasiado perra 2 meses, pero esque, en verdad, también hace falta echarle horas a esta movida. Sobretodo para transcribir, el resto va rodado. Con los clásicos es más fácil, porque están en internet en algún formato, me marco un controlcé-controluve y me ahorro horas. Lo importante es que he vuelto. Ale, ale.

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Un poquito de ciencia de vez en cuando tampoco es tan malo.

Cuando terminas el libro la sensación que se te queda es la de insignificancia, no somos nada, joder. Que esto lleva inventado la ostia de años y nos creemos dios, cuando lo único que hacemos es petarlo todo.
Los seres vivos evolucionan para ser capaces de adelantarse a futuras situaciones, y si no necesitan más capacidades de las que tienen para sobrevivir, pues no las desarrollan. Es lógico. Por eso el cerebro humano está tan desarrollado, porque tenían que pensar qué cojones hacer si se les caía la rueda cuesta abajo. Y como bien dice, quizás tenemos un exceso de cerebro que la está jodiendo, pero como a nosotros no nos vaa tocar, ¡que le jodan a las generaciones futuras!.

El Punset está como una puta cabra, lo sospechaba, pero con el libro este he despejado cualquier género de duda. Algunas reflexiones como:

"¿Cómo ves la evolución futura? El balance entre lo positivo y lo negativo, ¿es tan bueno como parece?
Pensaba en el cerebro, en su aspecto terrible, tan comprimido, entre las paredes del cráneo. A la gente le da miedo… Me pregunto si el cerebro funciona realmente, con tantas guerras y violencia… ¿Tenemos un exceso de cerebro? ¿Hemos perdido su control? ¿Podemos mejorar este control? ¿Qué te parece?

Lo mismo es que soy demasiado normal, pero jamás me ha dado por empatizar con el cerebro. Su aspecto “terrible” tampoco se me había planteado, es un puto órgano. Una víscera de mierda. ¿Qué iba a ser sino terrible? ¿Precioso? Madre de dios…
Otra de sus aficiones parece ser el utilizar a sus nietas como conejillos de indias de sus experimentos.

E.P.: -Hace una semana nació una nueva nieta mía...

Phillip V. Tobías: -Felicidades

E.P.: - Intenté examinar la laringe de la recién nacida para comprobar si era cierto que la laringe de los bebés está muy arriba, en una posición muy superior, para que puedan respirar y chupar al mismo tiempo.”


¡Oh! ¡No! Aquí viene el yayo… ¡hazte la loca! ¿Quién eres? A mí no me toques que no me conoces.
Vaya tela.


El libro es como un ¿Sabías qué?, curiosidades a tutiplén sobre: el universo, la vida, el cerebro, conciencia y alma, la evolución, etc. Ese tipo de cosas sobre las que uno filosofa con unos litros entre manos…

He aquí algunas de esas curiosidades.

Nos leemos.


“E.P: (…) los diversos estados de la materia. Los griegos decían que había aire, tierra, agua y fuego, ¿no? Y tu dices algo similar dices que hay sólidos, líquidos, gas y plasma. Dices que casi todo, el 99% del universo, es plasma. El ciudadano de a píe no sabe realmente lo que es el plasma, quiero decir: entendemos lo que son líquidos, sólidos, gas, pero, el plasma… ¿qué es el plasma?

Eugen: Creo que comprendemos el plasma muy bien. El plasma es un estado de la materia cuando las partículas no se acoplan, cuando existen como objetos individuales. Y por este motivo el estado de materia denominado plasma existe a una temperatura muy alta: a miles, o quizá a millones de grados. Entonces los átomos se rompen y se obtienen partículas elementales individuales que se encuentran libres en el espacio, eso es el plasma.

Punset: Eso es el sol.

Eugen: Sí, eso es el sol, correcto.

Punset: ¿De qué estamos hechos?

Eugen: ¿Nosotros?

Punset: Sí, nosotros. Quiero decir: ¿somos líquido, sólido, gas?

Eugen: Bueno, es casi seguro que no tenemos plasma en nuestro interior, pero si que tenemos materia en los otros estados. Tenemos fluidos en nuestro interior, como la sangre; tenemos sólidos, en nuestro interior como nuestros dientes; y tenemos gases como el aire que respiramos.

Punset: Y ¿Hay otros tipos de materia que no conozcamos?

Eugen: Puede que los haya. Por ejemplo, los físicos ahora --desde hace 10 años-- están estudiando intensamente cierto misterio de la astrofísica: la llamada materia negra (dark matter). Los experimentos demuestran que sólo podemos explicar las fuerzas gravitatorias del universo -la atracción entre objetos diferentes- y la evolución de nuestro universo, si suponemos que el peso del universo es 10 veces mayor del que podemos observar. Por lo tanto, existen substancias que no podemos ver pero que constituyen la mayor parte del universo, y esto se denomina materia negra. Y no saben lo que es porque interactúa muy débilmente con otros tipos de materia que sí que conocemos… se trata pues de una cuestión por resolver.”


“Todas las partículas pueden estar en distintos lugares”


“E.P: -¿Qué es lo que hace que las mujeres sincronicen sus ciclos menstruales?

Steve Strogatz: -Las pruebas nos dicen que es a través de unas substancias químicas que todavía no hemos identificado. Parece ser un producto químico que se encuentran en el sudor. Estas pruebas provienen de un estudio hecho a finales de 1970. Había una mujer llamada Genavieve Sweats que observó que cada verano, durante las vacaciones de la universidad, cuando volvía a casa, la menstruación de sus hermanas se sincronizaba con la suya. Había un motivo para creer que Genevieve era una poderosa sincronizadora, que había algo que ella tenía que era muy atractivo. Los médicos que lo estudiaron pensaron que era por... no puedo decir por el olor, porque no había ningún olor, pero había alguna sustancia química que ella producía y que se transmitía a sus hermanas. Para probar esto hicieron que se pusiera algodones en los sobacos, y cada día recogían estos apósitos de algodón que contenían sudor, los trituraban y los mezclaban con alcohol. Lo llamaron “Esencia de Genavieve”, casi como un perfume. Después tomaban pequeñas muestras de “Esencia de Genavieve” y las ponían en la parte del labio superior, debajo de la nariz, de mujeres que vivían a miles de kilómetros y que no la conocían, no tenían ningún contacto con ellas. Estas mujeres eran capaces de, al respirar, oler los productos químicos que había en la secreción del sudor. Y lo increíble pero cierto es que en pocos meses estaban sincronizadas perfectamente con su ciclo menstrual sin haberla conocido o visto nunca.”

“E.p: -Y como características de los psicópatas mencionas la falta de empatía, el no ser capaces de ponerse en el lugar de otros, la falta de conciencia o remordimiento. ¿Cómo podemos explicar a la audiencia lo que quiere decir eso: la falta de empatía, o la falta de conciencia, ¿recuerdas algunos ejemplos?

Robert Hare: -Hay muchos casos donde se puede ver la falta de empatía. Esto sucede cuando no se es capaz de ponerse en el lugar de la otra persona: pero más de forma emocional que intelectual. Es decir que un psicópata puede entrar en tu cerebro e intentar imaginarse lo que tú piensas, sin embargo nunca podrá comprender cómo te sientes. Un ejemplo similar es intentar explicarle los colores a un daltónico. ¿Cómo se puede explicar la empatía y las emociones a un psicópata? Un psicópata puede llegar a relacionarse social o intelectualmente, pero ven y tratan a las personas como objetos. Es muy difícil de explicarlo ya que la gente cree que todos – como seres humanos que somos – debemos pensar y sentir de la misma manera, y no es así. Es muy sorprendente, ya que nos imaginamos que los policías que están en contacto permanente con asesinos, violadores,... saben distinguir quien es un psicópata tan pronto como lo ven, y en realidad no es así.”


“Nicholas Humphrey: (...) los sueños son historias paradigmáticas, que se nutren de las primeras historias que escuchamos y, a la vez, nos acostumbramos a los relatos por medio de las historias que construimos en los sueños. Los primeros sueños son muy sencillos: gran parte de los héroes de los sueños infantiles son animales, porque las personas parecen demasiado complicadas, mientras que los conejos, los gatos, los perros y los tigres tienen emociones simples. Así que los niños empiezan a formular ideas acerca de qué significa ser un organismo activo, tener emociones, sentir miedo, esperanza, alivio o dolor. Creo que la función principal de los sueños es, precisamente, ensayar sentimientos, lanzarnos a situaciones extrañas que quizá no hemos vivido nunca, pero que puede que ocurran.”


“Nicholas Humphrey: (...) Creo que la función social de la inteligencia es muy importante porque hace posible el amor, la compasión y una vida social que funcione de manera positiva, y esto no les es posible a los animales.”



“Nicholas Humphrey: (...) El sueño lúcido es una forma extraordinaria de sueño en la que el sujeto que sueña es consciente de que está soñando y puede controlar su sueño y guiarse a sí mismo a través del sueño. De modo que se ha sugerido que si los sueños normales pueden ayudar a aprender y desempeñan un papel de compromiso con la realidad, los sueños lúcidos son todavía mejores, porque en un sueño lúcido puedes construirte un vitae y situarte en una historia específica como si estuvieras ejecutando un juego de ordenador en el que puedes controlar la trama.”




“Ralph Holloway: En otras palabras, ¡la especie humana estaba perturbada y por eso fue seleccionada!”

miércoles, 22 de agosto de 2007

El tío Vania, La Gaviota y El Jardín de los Cerezos / Anton Chèjov




Una de teatro… bueno, 3 (todas en cuatro actos).

Lo que tienen en común todas es que lo que acontece en cada una de ellas, a pesar de estar situadas a finales del S XIX, podría adaptarse perfectamente al hoy en día.

El tío Vania, trata sobre una familia rusa en la que uno de sus miembros ha sido un eminente profesor que vivía alejado del resto, pero no por ello merecía menos atención. Al contrario, siempre haciendo esfuerzos en honor del profesor. El problema es cuando llega la hora de jubilarse y volver a casa; descubrirá la línea que ha seguido cada uno de ellos. El mismo tío Vania, un gran personaje con millones de matices, acabará hasta los huevos del pedante del profesor.
Añádanle a la historia familia, amores no correspondidos, imaginación, sueños rotos, frustración y, sobre todo, miedo y cobardía.

La Gaviota, tiene como dos líneas argumentales. Una de ellas, la clásica de amoríos.
La otra es una guerra entre el arte conservador y el moderno (para la época); con actrices, y 2 escritores de por medio.
Uno de ellos, Konstantin Treplióv, cree que el futuro está en el simbolismo, y el otro, Borís Trigorin, considera lo contrario (opinión de la que era partidario Chejov).

El jardín de los cerezos, trata sobre la vuelta de Ljubov Andréievna a su casa natal tras 5 años en París con su amante y sus hijas, lugar a donde huyó para olvidarla muerte de su marido e hijo pequeño. Al llegar a casa, descubre que la fortuna que amasaban ya no existe como tal, cosa que ni ella ni su hermano estarán dispuestos a admitir.
Uno de los hijos de quienes fueron siervos antaño en esa misma casa, les propone comprarles su jardín de los cerezos para ahí construir una urbanización, de manera que ellos podrían salir del apuro….

“YELIENA.- Usted es culto e inteligente, Ivan Petrovich, debía sin duda darse cuenta de que ele mundo está siendo aniquilado,, no por el fuego o el pillaje, sino por el odio, la enemistad y todas esas mezquinas rencillas… Su obligación sería reconciliar a la gente, y no murmurar.





“VOINITSKY.—Es amiga mía.

ASTROV.--¿Ya?

VOINITSKY.—¿Qué significa “ya”?

ASTROV.—Una mujer puede llegar a ser amiga de un hombre únicamente en tres etapas: primero será una grata conocida, después una amante, y sólo después de esto es amiga.

VOINITSKY.—¡Una filosofía grosera!

ASTROV.-- ¿Cómo? Bueno, sí… He de confesar que me estoy volviendo grosero… Mira, además estoy borracho. Habitualmente me emborracho así una vez al mes. En este estado me muestro extremadamente provocativo e insolente. ¡Todo me es igual, entonces! Me embarco en las operaciones más difíciles y las realizo primorosamente; ¡trazo los más ambiciosos planes para el futuro! En tales ocasiones no me siento chiflado, e incluso creo ser de gran provecho a la humanidad…, ¡gran provecho! En esos momentos tengo igualmente un sistema filosófico propio, según el cual todos vosotros, amigos míos, resultáis insectos insignificantes…, microbios.

(…)

SONIA.—¿De nuevo has vuelto a emborracharte con el doctor, tío Vania? ¡Buena pareja! ¡No está bien eso a su edad!

VOINITSKY.—La edad no tiene nada que ver con esto. Cuando no se cuenta con realidades que vivir, se vive de ilusiones. De cualquier forma son mejor que nada.”







“YELIENA.—(…) Me parece que la verdad, sea cual fuere, no es tan terrible como la incertidumbre. Confía en mí, querida.

SONIA.—(…) No, la incertidumbre es mejor… por lo menos queda la esperanza…







“ASTROV.—El truco es viejo. No eres un loco, sino simplemente un extravagante. Un pobre bufón; también yo creía que todo extravagante era un enfermo o un anormal. Pero ahora sé que es natural que un hombre sea un extravagante. Tú eres absolutamente normal.”





“DORN.—Y hay algo más. Una obra de arte ha de expresar una idea con claridad y resueltamente. Tiene usted que saber para qué escribe, pues si sigue usted el sendero encantado de la literatura, sin un fin definido en su mente, se extraviará y su talento acabará arruinándole.





“DORN.—No, no son tonterías. El vino y el tabaco anulan la personalidad. Después de fumar un puro o de beber un vaso de vodka, ya no es usted simplemente Piotr Nikolayevich, sino simplemente Piotr Nikolayevich y alguien más. Su yo se ha disuelto, y comienza a pensar en sí mismo como si se tratase de alguien completamente distinto, de un él.






“TRIGORIN.—(…) Cada una de sus frases o palabras, o de las mías propias, es atrapada por mí, y me apresuro a guardarla en mi despensa literaria por si algún día me sirve para algo. (…) Yo soy el principal obstáculo de mi tranquilidad. Siento que estoy devorando mi propia vida, pues, para conseguir la miel que luego entrego a unos pocos de los seres que pueblan el espacio, he de recoger antes el polen de mis mejores flores, privándolas de él para siempre, destrozándolas y pisoteando sus raíces…”

martes, 7 de agosto de 2007

Océano Mar / Alessandro Baricco


Una delicia de Baricco más.

En esta ocasión la novela se desarrolla en la posada Almayer, situada a orillas de algún océano (en mi caso se trata del atlántico, en alguna playa coruñesa albergada en mi memoria) y a la que han llegado los personajes por diferentes motivos.
Cada uno de ellos conlleva su propia historia previa, pero prácticamente todos tienen en común que en esa posada tratan de encontrar paz para sus vidas de algún modo.

En un principio no me enteraba mucho de qué coño iba la historia porque va saltando de un personaje a otro demasiado rápido, pero en seguida ya le coges el rollo al libro. Como siempre la forma de escribir de Baricco es, como poco, bastante original. La prosa poética, los diálogos de locos, el hilo de suspense con alguno de los personajes.

  • Un naufragio.
  • Un famoso pintor que abandonó su vida de lujo y su clientela para dedicarse a pintar el mar; la mayoría de los lienzos aparentemente blancos, con 4 trazos de agua de mar.
  • Un profesor cuyo único empeño es descubrir los límites del mar.
  • Una madre-mujer-esposa arrepentida tratando de purificarse el espíritu.
  • Una niña tratando de purificarse el cuerpo.
  • Un misterioso huésped que no abandona su habitación.
  • Los niños que aparentemente gestionan el hotel.
  • Un cura loco que crea sus propias oraciones.



Todo esto estructurado en 3 partes.
La primera titulada como “Posada Almayer” presenta la posada y sus “empleados” junto con los inquilinos de ésta, el por qué de estar ahí.
La segunda parte, titulada como “El vientre del mar”, habla sobre un naufragio que tuvo lugar el algún océano (¿será el mismo que el de la posada?). Amor y sed de sangre.
La tercera y última, “Los cantos del retorno”, es una especie de epílogo en el que aparecen escritos de los distintos huéspedes del hotel.


Un libro molón, molón.

Ahora miro la orilla con otros ojos distintos a los de antes.

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"Me lee libros de vez en cuando. No me hacen daño. Mi padre no quisiera, pero… en fin que hay historias hasta… emocionantes, ¿comprendéis?, con gente que mata, que muere…, pero podría escuchar cualquier cosa si proviene de un libro, es extraño, soy capaz hasta de llorar y es algo muy dulce, no anda por en medio ese hedor a muerte, lloro, eso es todo"




"Lo que quiero decir es que yo la vida la deseo, haría cualquier cosa para poder tenerla, toda la que haya, tanta hasta enloquecer, no importa, puedo incluso enloquecer, pero esa vida no quiero perdérmela, yo la deseo, de verdad, aunque me hiciera un daño insoportable lo que deseo es vivir. Lo conseguiré, ¿verdad?

¿Verdad que lo conseguiré?"




"Solo, en medio de la playa, Bartleboom miraba. (…) Estudiaba el punto exacto en el que la ola, después de haber roto una decena de metros más atrás, se extendía –convertida en lago, y espejo y manca de aceite- subiendo por la delicada pendiente de la playa y al final se detenía –el borde extremo pespunteado por un delicado perlage- para vacilar un momento y al fin, derrotada, intentar una elegante retirada dejándose caer hacia atrás, por el camino de regreso aparentemente fácil, pero en realidad presa destinada ala esponjosa avidez de aquella arena que, hasta entonces indolente, despertaba de improviso y en la breve carrera del agua que rompía se evaporaba en la nada.

Bartleboom miraba.

En el círculo imperfecto de su universo óptico, la perfección de aquel movimiento oscilatorio formulaba promesas que la irrepetible unicidad de cada ola en sí condenaba a no ser mantenidas."




"Está en una playa enorme, donde no se estanca el aire pegajoso de un tálamo nupcial sino que sopla el viento del mar trayendo el edicto de una salvaje libertad reprimida, olvidada, envilecida por toda una vida de madre esposa amada mujer. Y está claro: no puede no sentirlo. Ese vacío alrededor, sin paredes ni puertas cerradas, y solo, delante, un interminable espejo excitante de agua, sólo con eso habría para una fiesta de los sentidos, una orgía de los nervios, y aún debe suceder todo, la dentellada del agua gélida, el miedo, el abrazo líquido del mar, la sacudida sobre la piel, el corazón en la garganta…

La acompañan hacia el agua. Por el rostro le baja, sublime ocultación, una máscara de seda."






"Podía suceder cualquier cosa en aquel instante. La verdad es que hay momentos en los que la omnipresente y lógica red de las secuencias causales se rinde, cogida por sorpresa por la vida, y baja al patio de butacas, mezclándose con el público, para dejar que en el escenario, bajo las luces de una libertad vertiginosa y repentina, una mano invisible pesque en el infinito regazo de lo posible y, entre millones de cosas, sólo permita que ocurra una."






"(…) que nadie pueda olvidar lo hermoso que sería si, para cada mar que nos espera, hubiera un río para nosotros. Y alguien –un padre, un amor, alguien- capaz de cogernos de la mano y de encontrar ese río –imaginarlo, inventarlo- y de depositarnos sobre su corriente, con la ligereza de una sola palabra, adiós. Eso, en verdad, sería maravilloso. Sería dulce la vida, cualquier vida. Y las cosas no nos harían daño,sino que se acercarían traídas por la corriente, primero podríamos rozarlas y después tocarlas y sólo al final dejar que nos tocaran. Dejar que nos hirieran, incluso. Morir por ellas. No importa. Pero todo sería, por fin, humano. Bastaría la fantasía de alguien –un padre, un amor, alguien. Él sabría inventar un camino, aquí, en medio de este silencio, en esta tierra que no me quiere hablar. Camino clemente, y hermoso. Un camino de aquí al mar."




Nos salvaremos, por el odio que profesamos a los que nos han abandonado, y regresaremos para mirarlos a los ojos, y ya no podrán volver a dormir ni vivir ni escapar a la maldición que seremos para ellos nosotros, los vivos, y ellos, asesinados cada día, para siempre, por su propia culpa –quizás sea esa luz silenciosa o el mar, que oscila perezoso, como una tregua, pero lo que ocurre es que los hombres callan y la desesperación se convierte en mansedumbre y orden y calma.”



“¿Me escucháis,

Señor Buen Dios?

No es pediros demasiado

pediros que.

No es ofensa

esperar que vos.

No es idiota

ilusionarse con.

Y además sólo es una oración,

que es una forma de escribir

el perfume de la espera.


“Tenía una vida que me hacía feliz y dejé que se desmoronara con tal de estar junto a ti. No te amé por aburrimiento, ni por soledad, ni por capricho. Te amé porque el deseo que sentía por ti era más fuerte que cualquier felicidad. Y sabía además que la vida no es lo suficientemente grande como para abarcar todo lo que consigue imaginarse el deseo. Pero no intenté detenerme, ni detenerte. Sabía que lo haría ella. Y lo hizo. Estalló de pronto. Había esquirlas por todas partes, y cortaban como cuchillos.



jueves, 19 de julio de 2007

Guapa de Cara / Rafael Reig


Volvemos con el señor Rafael Reig, una vez más me encandila con su sentido del humor. (Ver Manual de literatura para caníbales)

Cuenta la historia de una escritora a la que asesinan al principio del libro, pero su espíritu se encarga de contarnos lo que ha sido su vida y de descubrirnos quién ha sido su asesino ( y a razón de qué).

Ella, la “guapa de cara” a la que le jodía que se lo recordasen, ella, quería que le dijeran cosas como ¡¡¡Mozaa!!! ¡¡¡Si tu culo fuera un banco te la metería a plazo fijo!!!, en vez de decir lo de siempre: mírala qué guapa es (mientras piensan: qué penita con ese mediometro y cuerpo de botijo). Así que ahí está ella con sus complejos, su exmarido, sus amores platónicos y sus padres… benditos padres.

Me ha hecho pasar buenos ratos el libro, pero también se me ha encogido bastante el estómago en algunas partes que me tocan la fibra (con el tema parental).

A destacar y sin desvelar la trama…


  • La fijación del Señor Reig con Azorín, jajajaja me descojono. Me hizo gracia encontrármelo de nuevo, ya que en el Manual de literatura para caníbales hace más o menos la misma descripción de la forma de escribir del susodicho. “Azorín, el monstruo de Monóvar, la máquina descriptora, siempre con un mínimo garantizado de tres adjetivos por cada sustantivo y con ese estilo tan característico: pulcro, puro, conciso; un castellano pulido, cincelado, tallado.”
  • Detalles como el altillo de la habitación de la protagonista. Recordando sus venadas infantiles (que todos hemos tenido) en las que se volcaba en algún tema durante 5 días y luego pasaban al olvido (el ejemplo del microscopio me ha tocado de lleno,) comenta que el altillo es algo así como una necrópolis de sus aficiones abandonadas. Enorme.
  • El método de relajación que utiliza “la profe” para antes de dormir, muy efectivo.
  • La referencia a frases o unión de palabras a las que se recurre mucho y el autor no le encuentra mucho sentido (ej. Amigos personales, simpáticas mascotas) o más bien me hace entender que las detesta. Algo parecido explicó en una de las entradas de su blog. Podéis verla aquí.

Y con esto y un bizcocho… queda recomendado una vez más. Por mi parte seguiré probando con más títulos de este autor.

Saludos!


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“Todos los libros que leía trataban de mí, yo era siempre la única protagonista, lo mismo de Sine, el egipcio que de Así habló Zaratustra.
Una y otra vez me sorprendía la coincidencia de que tanto Mika Waltari como Friedrich Wilhelm Nietzsche escribieran lo mismo que yo ya había pensado antes por mi cuenta.
Luego he comprendido que sucede siempre: sólo somos capaces de reconocer en los demás las ideas que ya se nos habían ocurrido a nosotros.


“Estaba estupenda, en definitiva, con casi diez kilos de menos.
Este es uno de los aspectos más reconfortantes o lado positivo de la defunción.
Además, sin gafas, veía perfectamente.

Aunque, por otra parte, siendo invisible, intangible, inaudible y tal, pues, chica, tú me dirás, da como un poco lo mismo estar delgada que gorda, guapa de cara o fea como un pecado mortal.




“Para Eduardito Sandoval, el poeta lírico, había muy pocas cosas que no fueran mágicas. El sexo era mágico, por descontado; los atardeceres eran mágicos; había fenómenos meteorológicos mágicos, sobre todo las precipitaciones repentinas, y cualquier encuentro casual tenía que ser mágico a la fuerza, por no hablar de esos momentos mágicos en sí mismos, casi siempre después de la quinta copa.



“Me hicieron un corte por detrás, de oreja a oreja, y apartaron con una espátula la piel de la cabeza, para dejar a la vista mi cráneo.
Mira bien mi calavera, guapa de cara. Mírala y dime si he sido abogada, inspectora de Hacienda, analista de sistemas. ¿Dónde está ahora mi sonrisa? Mira mis dientes astillados de tanto apretar dormida las mandíbulas. Mira el oscuro interior de mi sonrisa. Mira la verdad de mi rostro, guapa de cara, y no llores más sobre mis huesos descarnados, corazón, no salpiques mi esqueleto con lágrimas y arrepentimientos.

Lluvioso corazón, ¿cuándo vas a escampar?

¿Cuándo me devolverás al polvo, mariposa atolondrada, cuándo me darás sepultura y silencio, ceniza y olvido, niebla y reposo?”



“Con un solo deseo, yo nunca he tenido suficiente. No quepo en un deseo. Soy como las nueces: es imposible abrir una sola con las manos. Para partir una, hay que apretar dos juntas. Para alcanzar el fondo de mi corazón, yo también necesitaba que se cumplieran dos deseos, apretados el uno junto al otro”




“¡Saber! ¡Saber! ¡Saber! Siempre la misma martingala. Qué manía. Todos quieren saber, me pregunto por qué. Escuche, Eguíbar, my brother: cuando aumenta el saber, aumenta el dolor… ¿Le apetece un trago?”



“Todos necesitamos alguien que conozca nuestros huesos uno a uno. Alguien que lo sepa todo, que haya tenido acceso al contenido de nuestro corazón. Alguien que haya sido testigo de nuestro sufrimiento, del dolor inmerecido, del esfuerzo inútil.
Sí, pero, seamos sinceras: también necesitamos lo contrario. Necesitamos confiar en que no haya nadie que de verdad conozca todos nuestros huesos. Que nadie pueda mirarnos al trasluz o por debajo de la alfombra. Que nadie sepa la verdad de nuestro corazón.
Así somos (…), artistas del alambre, siempre en equilibrio inestable entre los dos abismos inhumanos, los dos deseos que no pueden cumplirse a la vez.


domingo, 8 de julio de 2007

La otra orilla de la droga / José Luis de Tomás García


Volviendo a mi temática preferente y agradeciéndole el descubrimiento (y préstamo) a Pil, he aquí un libro argot de los 80 con ambiente delictivo.

Va de yonkos de jaco (y lo que se tercie), robo, extorsión, venganzas, trena,…

Antonio y Maica, son la pareja de protagonistas que viven en Valencia: unos yonflas de mucho cuidao. Pero bueno Maica resulta que va a ser mamá y ya como que no le va tanto el rollo. Cronológicamente el libro está descolocado:

-Invierno de 1981
-El invierno anterior
-Primavera 1982

En la primera parte se produce una vendetta… y claro, el señor autor tiene que explicarnos de dónde viene. La segunda parte se desarrolla previamente, en la cárcel.

La tercera y última es el desenlace, con la madera pisándoles los talones.

Los diálogos, molan, sobretodo por la jerga que utiliza: muchas palabras se siguen usando hoy en día, otras han variado el significado, y otras ya casi no se oyen. Esas son las mejores pa mi gusto. Lo de la muí lo quiero rescatar del olvido.

Hay escenas bastante cachondas, en plan cuando el Antonio una noche se mete como 2 tripis, nosecuantas anfetas, etc. Y monta una buena. Pero “pasaus de rosca” salen unos cuantos. Engancha de la ostia, Welsh castizo. Bueno, tampoco tanto; está contada en tercera persona, no es como los del Welsh que según el personaje que narre habla de una manera.

BUEEEEEEENA PILPIL!!!!!!

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“A trabajar, Maica. Y recuerda: no somos putas, sino enfermeras del amor.”




“Era como si, por primera vez, estuviera viviendo hacia dentro. Allá afuera, no se piensa. Se camina, se hacen cosas, se habla con gente. Aquí, todo era encierro y soledad. Algo penetrante que envuelve a la persona y se coge a la propia piel. Es el distintivo de la cárcel.





“-¡Vaya coloqueta más Pili! –exclamó Serafín.
-Déjalo ahora. No te comas el coco –le animó Antonio.
-Pero si es verdad, nano. Esta vez me han ligado por el morro. Para conducir no tengo papeles. Vale. Pero cuando me ligaron estaba aparcado, con una tía dentro del raca. Total, porque llevaba en el bolsillo una piedra de costo. Lo que yo te diga. Por el morro.
-Te habrán metido la conducción sin papeles.
-Eso es una cabronada, tío. Porque ellos se ponen ciegos de chocolate. Lo tienen por la cara, todo el que quieren. De lo que nos cogen a nosotros, se afanan más de la mitad. Eso lo sé fetén.”






“Se entretuvo observando la bandada de palomas que surcaban, al vuelo, repetidamente, el cielo de la cárcel. Se habían detenido en el alero del tejado y parecían formar un clan heterogéneo. Las había de plumaje blanco, y otras de un tono apizarrado, con reflejos verdosos en el cuello. Movían la cabeza, constantemente inquietas. En el extremo, un palomo enamoraba con sus arrullos a la hembra. Eran libres y no lo sabían.
Ese pensamiento le obsesionaba. Era sorprendente comprobar, de pronto, la cantidad de vidas que poblaban la tierra, en libertad, y ajenas a los problemas que le agobiaban a él.”






“-Si continúa usted por este camino –le dijo-, afrontando valientemente la realidad de su problema, tiene la batalla ganada. Posiblemente sea ése el único mal de nuestra sociedad: que no somos sinceros. Si tuviéramos la honradez de la sinceridad, este mundo sería perfecto. ¿No le parece?”





"BREVE DICCIONARIO DE ARGOT:

  • Baré: Cinco pesetas; moneda de duro.
  • Boniato: Billete de mil pesetas; a veces, moneda de duro.
  • Coloqueta: detención.
  • Confite: confidente.
  • Chantar la muí: callar
  • Güil: Dinero
  • Manola: Jeringuilla
  • Queo (Dar el…): Avisar la llegada de la policía.
  • Trincar la burda: Abrir la puerta con palanqueta"

miércoles, 4 de julio de 2007

Niebla / Miguel de Unamuno


Uno de mis libros pilares.
Sobretodo porque fue el primero de los que he leído en el que se plantea la cuestión de si somos, o no, cada uno de nosotros personajes de novela.
¿Y si nuestras vidas en realidad no dependieran de nosotros mismos, sino de alguien que está escribiendo el guión? Supongo que el "autor" de la novela, para muchos, sería Dios; para otros, el destino. El destino de forma personalizada.
Pero como personajes, Unamuno nos plantea la posibilidad de poder rebelarnos contra nuestro autor (o sino).

Las matriuskas no eran rusas, eran Vascas, unamunianas, unas dentro de otras. Va aumentando el grado de conciencia de Augusto Perez. Me recuerda un poco a los documentales de monos y de delfines, que al parecer son de los pocos animales que se reconocen a sí mismos cuando se ven en un espejo. Es decir, tener conciencia del Yo. Augusto a lo largo de la novela va dándose cuenta de su existencia, interactuando con los personajes cada vez de una manera más amplia. Comienza con pensamientos-monólogos, luego "monólogos" con su perro, después diálogos, etc. Hasta finalmente hablar con el mismo Unamuno, a razón de sobrevivir a su propia muerte que el autor tiene planeada.

Existencialista donde los haya. Peca de religioso, pero bueno, al menos mantiene sus dudas.

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"Y ¿por qué no he de existir yo? —se decía—, ¿por qué? Supongamos que es verdad que ese hombre me ha fingido, me ha soñado, me ha producido en su imaginación; pero ¿no vivo ya en las de otros, en las de aquellos que lean el relato de mi vida? Y si vivo así en las fantasías de varios, ¿no es acaso real lo que es de varios y no de uno solo? Y ¿por qué surgiendo de las páginas del libro en que se deposite el relato de mi ficticia vida, o más bien de las mentes de aquellos que la lean —de vosotros, los que ahora la leéis—, por qué no he de existir como un alma eterna y eternamente dolorosa?, ¿por qué?"







"Es como ese gandul que va ahí, a paso de carga, codeando a todos aquellos con quienes se cruza, y no me cabe duda de que no tiene nada que hacer. ¡Qué ha de tener que hacer, hombre, qué ha de tener que hacer! Es un vago, un vago como... ¡No, yo no soy un vago! Mi imaginación no descansa. Los vagos son ellos, los que dicen que trabajan y no hacen sino aturdirse y ahogar el pensamiento. Porque, vamos a ver, ese mamarracho de chocolatero que se pone ahí, detrás de esa vidriera, a darle al rollo majadero, para que le veamos, ese exhibicionista del trabajo, ¿qué es sino un vago? Y a nosotros ¿qué nos importa que trabaje o no? ¡El trabajo! ¡El trabajo! ¡Hipocresía! Para trabajo el de ese pobre paralítico que va ahí medio arrastrándose.."









"¿Sabes lo que es dar un paso decisivo? Los vientos de la fortuna nos empujan y nuestros pasos son decisivos todos. ¿Nuestros? ¿Son nuestros esos pasos? Caminamos, Orfeo mío, por una selva enmarañada y bravía, sin senderos. El sendero nos lo hacemos con los pies según caminamos a la ventura. Hay quien cree seguir una estrella; yo creo seguir una doble estrella, melliza. Y esa estrella no es sino la proyección misma del sendero al cielo, la proyección del azar. »¡Un paso decisivo! Y dime, Orfeo, ¿qué necesidad hay de que haya ni Dios ni mundo ni nada? ¿Por qué ha de haber algo? ¿No te parece que esa idea de la necesidad no es sino la forma suprema que el azar toma en nuestra mente? "







»Vienen los días y van los días y el amor queda. Allá dentro, muy dentro, en las entrañas de las cosas se rozan y friegan la corriente de este mundo con la contraria corriente del otro, y de este roce y friega viene el más triste y el más dulce de los dolores: el de vivir. »Mira, Orfeo, las lizas, mira la urdimbre, mira cómo la trama ya viene con la lanzadera, mira cómo juegan las primideras; pero, dime, ¿dónde está el enjullo a que se arrolla la tela de nuestra existencia, dónde?» Como Orfeo no había visto nunca un telar, es muy difícil que entendiera a su amo. Pero mirándole a los ojos mientras hablaba adivinaba su sentir. "






"Y esta mi vida, ¿es novela, es nivola o qué es? Todo esto que me pasa y que les pasa a los que me rodean, ¿es realidad o es ficción? ¿No es acaso todo esto un sueño de Dios o de quien sea, que se desvanecerá en cuanto Él despierte, y por eso le rezamos y elevamos a Él cánticos a himnos, para adormecerle, para cunar su sueño? ¿No es acaso la liturgia de todas las religiones un modo de brezar el sueño de Dios y que no despierte y deje de soñarnos?"





"—Y pensar es dudar y nada más que dudar. Se cree, se sabe, se imagina sin dudar; ni la fe, ni el conocimiento, ni la imaginación suponen duda y hasta la duda las destruye, pero no se piensa sin dudar. Y es la duda lo que de la fe y del conocimiento, que son algo estático, quieto, muerto, hace pensamiento, que es dinámico, inquieto, vivo.
—¿Y la imaginación? —Sí, ahí cabe alguna duda. Suelo dudar lo que les he de hacer decir o hacer a los personajes de mi nivola, y aun después de que les he hecho decir o hacer algo dudo de si estuvo bien y si es lo que en verdad les corresponde. Pero... ¡paso por todo! Sí, sí, cabe duda en el imaginar, que es un pensar... "

martes, 3 de julio de 2007

Kafka en la orilla / Haruki Murakami


Cuando voy en el metro o en el autobús veo a la gente devorando este libro y me pregunto si lo que les hizo elegirlo fue el título. Esa fue mi razón al menos de que me interesara en él, la referencia a Kafka me tiraba. Pero el tamaño del tocho me tiraba… patrás; con tremendos mamotretos hay que andarse con cuidado.

Aparece la Bea (barrio de la Pili) con el mismo bajo el brazo, oh sí.
-¿De qué va?
-De gatos y de bibliotecas.

Más que suficiente. Además teniendo en cuenta que:

  • De Murakami ya me había leído Tokio Blues y habían aspectos que me hustaron.
  • Bea ha acertado con más recomendaciones que me ha hecho (véase El misterio del solitario,) había de fiarme de ella.

¡Premio!

Vale, no es un libro de esos con un lenguaje “exquisito”, ni extensos monólogos-ensayo, ni de yonquis, ni sobre barrios chungos. Va de japonesitos, con un rollo espiritual de no te menees. Y a mí como me va, pues me ha absorbido. Estás deseoso de que se mezclen ya los hilos de la trama.

Vayamos por partes.

El libro empieza con una serie de documentos militares que relatan un suceso extraño (con entrevistas, opiniones de expertos, etc.) que ocurrió en una de las montañas de Japón durante la guerra con Estados Unidos. Un grupo de colegiales que iba de excursión con la profesora cayó inconsciente durante un par de horas, para despertarse todos simultáneamente sin ningún tipo de alteración física/psíquica aparente. La profesora no daba crédito. Sólo uno de los niños, Nakata, permaneció 2 meses en coma para después despertar.

Años más tarde comienza la historia del libro.

Nakata que había perdido facultades psíquicastras el “accidente” no puede relacionarse con la gente su vive con un subsidio del estado. Con quien sí que se relaciona es con los gatos, con los que incluso mantiene conversaciones. Por ello, para sacarse un sobresueldo, se dedica a recuperar a los gatos perdidos del vecindario a cambio de una pequeña recompensa por parte de los vecinos.
Un día, llevado a una situación extrema, mata a Jhonnie Walken, estrafalario artista y padre de Kafka Tamura. Kafka Tamura (Kafka en la orilla) el día antes se había escapado de casa con 15 años de edad. Un chaval fuerte y amante de la lectura.

Y con esos tres hilos ponte tú a enmadejarlos hacia delante y hacia atrás, para poder ver el tapiz entero. Que se entiende como el final del libro.

Espiritualidad, recuerdos, sangre, azar y destino, GATOS Y BIBLIOTECAS.


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“-(…) Ya sabes, ‘aún el encuentro más casual…’. Se dice así, ¿no?
-‘… está predestinado’ –concluyo.
-Eso, eso –dice ella-. ¿Y qué significa?
-La predestinación. Que ni siquiera las cosas más triviales suceden por casualidad.



“Vuelvo al a sala de lectura, me siento en el sofá, regreso a Las mil y una noches de Burton. Y el mundo real a mi alrededor se va borrando poco apoco igual que las imágenes de la pantalla en un fade out. Me quedo solo. Me adentro en el mundo que late entre las páginas. No hay nada que me guste más.”






“En mi vida hay espacio para el aburrimiento, pero no lo hay para el hastío. La mayoría de la gente no sabe discernir entre ambas cosas.”




“Temes a la imaginación. Y a los sueños más aún. Temes a la responsabilidad que puede derivarse de ellos. Pero no puedes evitar dormir. Y si duermes, sueñas. Cuando estás despierto, puedes refrenar, más o menos, la imaginación. Pero los sueños no hay manera de controlarlos.”




-En todo, Nakata, hay que seguir un orden –explicó Johnnie Walken-. No se puede mirar demasiado lejos. Porque si miras demasiado lejos pierdes de vista el suelo y puedes tropezar. Pero tampoco debes distraerte con los pequeños detalles que están a tus pies. Porque si no miras de frene, acabarás topando con algo. Total, que hay que mirar un poco hacia delante, seguir un orden determinado e ir despachando las cosas. Eso es fundamental. En cualquier cosa que hagas.




“-Por la experiencia que tengo, cuando una persona busca algo desesperadamente, no lo encuentra. Y cuando alguien lo rehuye, ese algo le llega de manera espontánea. Claro que no es más que una teoría general.”




“Me da la impresión de que no hay que confiar demasiado en la distancia.”



“Preguntar es vergüenza de instante; no preguntar es vergüenza de una vida.”





“Una persona vacía es igual que una casa deshabitada cuya puerta no esté cerrada con llave. Cualquier persona es libre de entrar en ella, cualquier cosa que desee hacerlo.”



“-Lo que yo deseo, la fuerza que yo busco, no es aquella que te lleva a ganar o perder. Tampoco quiero una muralla para repeler las fuerzas que lleguen del exterior. Lo que yo deseo es una fuerza que me permita ser capaz de recibir todo cuanto proceda del exterior y resistirlo. Fortaleza para resistir en silencio cosas como la injusticia, el infortunio, la tristeza, los equívocos, las incomprensiones.”




“Según los conocimientos actuales, los primero que imaginaron el concepto del laberinto fueron los antiguos mesopotámicos. Éstos les arrancaban las tripas a los animales, o, a veces, los intestinos a los seres humanos, y, según la forma que tuvieran, predecían el futuro. Sentían admiración por lo complejos que eran. Así que la forma del laberinto remite a las entrañas. Es decir, que el principio del laberinto reside en tu propio interior. Y éste se corresponde con el laberinto exterior.”




“Tú ahora estás inmerso en algo maravilloso. Quizá no vuelvas a experimentar algo semejante en toda tu vida, de lo maravilloso que es. Pero sin embargo, ahora eres incapaz de apreciar esta maravilla en todo lo que vale. Y la inquietud que te produce el ser incapaz de comprenderlo, te conduce, a su vez, a la desesperación.”




“-¿No lo entiendes? En ningún lugar del mundo existe una lucha que acabe con las luchas –dijo el joven llamado Cuervo-. La guerra nace de la guerra misma. Se alimenta lamiendo la sangre vertida a causa de la violencia. La guerra es un ser vivo perfecto. Y eso tú tienes que saberlo.”





“-Cada uno de nosotros sigue perdiendo algo muy preciado –dice cuando el teléfono deja de sonar-. Oportunidades importantes, posibilidades, sentimientos que no podrán recuperarse jamás. Esto es parte de lo que significa estar vivo. Pero dentro de nuestra cabeza, porque creo que ahí es donde debe estar, hay pequeño cuarto donde vamos dejando todo esto en forma de recuerdos. Seguro que es algo parecido a las estanterías de esta biblioteca. Y nosotros, para localizar dónde se esconde algo de nuestro corazón, tenemos que ir haciendo fichas catalográficas. Hay que limpiar, ventilar la habitación, cambiar el agua de los jarrones de flores. Dicho de otro modo, tú deberás vivir hasta el fin de los días en tu propia biblioteca.

martes, 19 de junio de 2007

El libro de la risa y el olvido / Milan Kundera



Finalizados mis compromisos estudiantiles, recupero la lectura compulsiva.
Éste en concreto me lo leí hace ya bastantes días, pero para aquello de transcribir hace falta tener tiempo. Y tiempo, lo que se dice tiempo, más bien me faltaba.

Uno más de Kundera, y ya son unos c
uantos. Me flipa su visión de muchos temas, en este caso se centra en la risa y el olvido (tal y como indica el título). Pero también trata el amor, el sexo, la guerra, la muerte y la escritura entre otras.

Está dividido en 7 partes en las que mezcla el ensayo (camuflado entre las reflexiones de los distintos personajes) con la novela en sí, haciendo referencia a la situación política de la actual república Checa que, al parecer, tantos giros ha tenido a lo largo de la historia.

Cada una de las 7 partes ahonda en uno de los temas, siendo el último capítulo una especie de englobe de todos los anteriores.
Introspección y situaciones en las que te reconoces, al menos yo. Y eso es lo que me tira del libro.

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“La lucha del hombre contra el poder es la lucha de la memoria contra el olvido”


“El destino no tenía la intención de mover un dedo por Mirek (por su felicidad, su seguridad, su buen estado de ánimo y su salud) y en cambio Mirek está preparado para hacer, todo lo que haga falta por su destino (por su grandeza, su claridad, su estilo y su sentido inteligible). Él se siente responsable de su destino pero su destino no se siente responsable por él.



“La gente grita que quiere crear un futuro mejor, pero eso no es verdad, el futuro es un vacío indiferente que no le interesa a nadie, mientras que el pasado está lleno de vida y su rostro nos excita, nos irrita, nos ofende y por eso queremos destruirlo o retocarlo. Los hombres quieren ser dueños del futuro sólo para poder cambiar el pasado. Luchan por entrar al laboratorio en el que se retocan las fotografías y se rescriben las biografías y la historia.”




“¿Quién es entonces Eva según Eva? Eva es una alegre cazadora de hombres. Pero no los caza para el matrimonio. Los caza igual que los hombres cazan a las mujeres. Para ella no existe el amor, solo existen la amistad y la sensualidad. Por eso tiene muchos amigos: los hombres no temen que quiera casarse con ellos y las mujeres no temen que quiera quitarles el marido. Por lo demás, si alguna vez decidiera casarse, su marido sería para ella un amigo al que le permitiría todo sin exigirle nada.




- Tu mujer tiene que comprender que la quieres pero que eres un cazador y que esa caza no es para ella ningún peligro. Pero eso no hay mujer que lo comprenda. No, no hay mujer que pueda comprender a un hombre - agregó con tristeza, como si ella misma fuese ese hombre incomprendido.




"Toda relación amorosa se basa en una serie de convenios que, sin escribirlos, los amantes establecen imprudentemente durante las primeras semanas de amor. Están todavía como en sueños, pero al mismo tiempo redactan como abogados implacables las cláusulas detalladas del contrato.¡Oh amantes, sed cautelosos durante esos peligrosos primeros días!"




“Una risa forzada. Una risa ridícula. Una risa tan ridícula que tuvieron que reírse de ella. Luego vino la verdadera risa, una risa plena y las transportó a una liberación inmensa. Una risa restallante, repetida, sacudida, desbocada, explosiones de risa magníficas, orgullosas y locas. Se rieron de su risa hasta el infinito de su risa… ¡oh risa! Risa del goce, goce de la risa…




la memoria del asco es por lo tanto mayor que la memoria de la ternura




“¡La persona que quiere recordar no puede quedarse sentada en un sitio y esperar que los recuerdos lleguen solos! Los recuerdos se han desperdigado por todo el mundo y uno tiene que viajar para encontrarlos y hacerlos salir de sus escondrijos.




Cuando hacía el amor, lo que más le interesaba en las mujeres era la cara. Como si los cuerpos con su movimiento hicieran girar el gran carrete de una máquina de cine y en la cara, como en una pantalla de televisión, se proyectase una película fascinante, llena de emoción, de esperas, de explosiones, de dolores, de gritos, de ternura y de maldad.




“Sí, quiere vivir, la vida le satisface enormemente, pero al mismo tiempo sabe que ese quiero vivir está sujeto con el hilo de una tela de araña. Basta con tan poco, tan terriblemente poco, para que uno se encuentre del otro lado de la frontera, donde todo pierde su sentido: el amor, las convicciones, la fe, la historia. Todo el secreto de la vida humana consiste en que transcurre en la inmediata proximidad, casi en contacto directo con esa frontera, que no está separada de ella por kilómetros sino por un único milímetro. “





Sólo un par de milímetros separaba al amor de la risa y a él le horrorizaba traspasarlos. Un par de milímetros que lo separaban de la frontera más allá de la cual las cosas dejan de tener sentido.
Se contuvo. Ahuyentó a la sonrisa, echó a un lado los pantalones y se acercó rápidamente a ella para tocar enseguida su cuerpo y expulsar con su calor al diablo de la risa.”




“No pretende devolverle al pasado su poesía. Quiere devolverle el cuerpo perdido. Lo que la empuja no es la sed de belleza. Es el deseo de vivir.”





"La soledad generalizada produce la grafomanía, pero la grafomanía masiva al mismo tiempo confirma y aumenta la soledad general. El descubrimiento de la imprenta hizo posible en otros tiempos que la humanidad se entendiese mutuamente. En la época de la grafomanía generalizada la escritura de libros adquiere el sentido contrario: cada uno está cercado por sus letras como por una pared de espejos que no puede ser traspasada por ninguna voz del exterior.”




"El que escribe libros, o lo es todo (el único universo para sí mismo y para todos los demás) o no es nada. Y como todo no le será dado nunca a ningún hombre, todos los que escribimos libros no somos nada. Somos menospreciados, celosos, nos sentimos heridos y deseamos la muerte del otro. En eso todos somos iguales: Banaka, Bibi, yo y Goethe.

Cuando se despierte el escritor en todas las personas (y será pronto) vendrán días de sordera generalizada y de incomprensión.