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jueves, 14 de febrero de 2013

Lo que sé de los hombrecillos / Juan José Millás


"Lo bueno, si breve, dos veces bueno". Esta frase hecha podría servir para definir este libro.
Es la segunda entrada de Juan José Millás en este blog, la primera fue No mires debajo de la cama, y he de decir que no me ha defraudado en absoluto.
Se lee ágilmente y engancha, pero también tengo que decir que para la cantidad de papel que es y lo ligera que es la historia no debería venderse por más de 10€ en tapas duras.

Siempre le gusta distorsionar la realidad. En esta ocasión un profesor de universidad ya jubilado (por lo tanto muy ocioso) cae la cuenta de que lleva toda su vida acompañado de unos seres diminutos (¡cómo me gustaba la serie de dibujos de Los diminutos de pequeña!), así que intenta establecer contacto.
De repente deciden crear un "diminuto" a su imagen y semejanza. Pero no es simplemente que sea como él pero en pequeño sino que demás experimenta lo mismo que esté experimentando el mini-yo, y viceversa.

La  movida es que el diminuto está hecho un vicioso y un desparramao que no se priva de pecado alguno. Y claro, nuestro protagonista-tamaño-normal al experimentar las mismas sensaciones es como que le va pillando el gustillo y dejándose de moralidades adquiridas. En este punto ya el libro se desparrama. Osea, si en vez de un vicioso le hubieran hecho un "duende amigo" este libro podría haberlo leído todo el mundo, pero no es el caso; este es un onanista politoxicómano (polis-tóxicos-manía: usea, que con que fume y beba ya lo es) y el autor no tiene pudor alguno a la hora de describir los gustos, actos y costumbres sexuales del hombrecillo, el hombretote, y la mujercilla, que también la hay.

La mujercilla tiene loca a nuestro prota, que disfruta de ella por medio de su mini yo. Es decir, puede hacer todo aquello que no se atreve a hacer por sí mismo y además sentirlo.

Han pasado bastantes meses desde que me lo leí (y desde que empecé la reseña, que la tenía abandonada junto a otras tantas), la verdad es que no recuerdo bien el final del libro, pero juraría que ese ritmo de vida empieza a pasarle factura. Lo que no sé es si terminará palmando o en realidad se sacia y se carga a los miniyo, o se van ellos...
ni idea. Y aunque lo supiera tampoco lo diría.

En esta ocasión no he sacado casi fragmentos y la verdad es que ni idea de por qué, supongo que es muy corto y sin mucha (a mi parecer) rotundidad en las frases. No me deben haber llamado la atención muchas letras. Sin embargo tengo un muy buen recuerdo y sensación, así que supongo que será de aquellos libros de los que absorbes sensaciones que no puedes atrapar pero luego te queda impregnado su olor para siempre: unas veces para bien y otras veces para mal.

En resumidas cuentas: se lee rápido, es entretenido y puede ser un buen regalo a los que conozcáis que les guste el surrealismo propio de Millás.


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El único fragmento que tenía apuntado y, por lo tanto, el único que voy a transcribir creo que representa perfectamente la idea principal del libro:



"Déjame disfrutar de la fiebre y del tabaco y del alcohol y del crimen y del orgasmo"


martes, 23 de octubre de 2012

Libros de Tronos


No sabía muy bien cómo hacer una entrada para cada uno de estos dos libros sin que resultaran demasiado cortas, así que, buscando algún punto en común caí en la cuenta de que ambos los he leído en el baño. Son ese tipo de libros que bien podrían ser una Antología del gazapo o un Informática para torpes ilustrado por Forges.
Me gusta hacer las cosas con calma en general. Cuando me levanto me sirvo un café, cojo la ropa, me meto en el baño, enciendo la radio, me enciendo un cigarro y leo. Un rato. Sólo para adaptarme a mi nueva condición de persona despierta.
Así que siempre hay un libro ahí esperándome que me voy leyendo a poquitos, esté más o menos tiempo, siempre avanzo unos párrafos (o viñetas). Y en el caso de estos dos libros, creo que es la forma óptima de leérselos.

Lo primero es agradecer a mi amigo EL RECOMENDADOR (Mox) el préstamo de ambos. El 99% de los libros que comento aquí los he comprado para ir rellenando mi biblioteca, pero estos dos son prestaos. Y los devolveré, claro.
Tengo una buena y una mala noticia, empezaré por la mala para que al final os quedéis con buen sabor de boca.
Allá va.


La mala noticia es Zombie: guía de supervivencia / Max Brooks
¿Qué esperabas? Os preguntaréis... A ver, digo mala noticia porque una vez más no se ajusta a mis expectativas, pero sí que se ajusta a lo que debe ser una guía o manual. La verdad es que es una partida de culo, no porque el pive sea gracioso ni nada, pero es que alucino con el cuelgue que lleva la peña. Cómo se piensa hasta en el último detalle para sobrevivir a un apocalipsis zombie. Algo que SEGURO que ocurrirá algún día...
Viene muy bien organizado, los capítulos son:
  1. Mitos y realidades
  2. Armas y Técnicas de Combate
  3. Defendiendo
  4. Huyendo
  5. Atacando
  6. Escenarios
  7. Anteriores Brotes

En "Mitos y realidades" intenta acabar con falsedades  y leyendas urbanas sobre zombies: objetividad y mucho trabajo de documentación. A continuación la guía te explica cómo estar preparado y todo eso: armas, protecciones, cómo utilizar estas dos cosas, moverse, etc. Todo lo posible para que no te pillen y acabar con el mayor número de ellos. Sigue con cómo debes defenderte, huir y atacar siempre en función del escenario (que es el siguiente capítulo). Y para finalizar tira un poco de archivo histórico para que el personal esté informado de lo que ha habido hasta ahora.

La cuestión es que cuando lo estás leyendo te planteas si serías capaz de sobrevivir, y ya vas pensando dónde te refugiarías cerca de tu casa o trabajo. Pero para eso está google! cómo no! que ha creado esta página: http://www.mapofthedead.com/ Ahí podéis ver dónde deberíais acudir: dónde están las farmacias, tiendas de armas, zonas militares, hospitales, etc. En resumidas cuentas, esos lugares a los que todo aspirante a superviviente ha de ir o para refugiarse o para pillar suministros. De momento aquí estaríamos jodidos, porque no salen tantos sitios como en EEUU. [No preocuparse, que aquí tenemos al "LaZarillo: matar zombies nunca fue pan comido", que vela por nosotros]

Es un buen regalo para frikis del género. Lo difícil puede ser encontrar a alguno que no lo tenga aún, porque esto ha sido un boom que flipas. Sin ir más lejos en mi curro se han regalado al menos 3 ejemplares (y este no es uno de ellos, el mío es de prestado).
Por cierto, como curiosidad, el autor de este libro es hijo de Mel Brooks. El productor ese yankee cuyo nombre habréis visto más de una vez. Entre sus producciones está la serie Superagente 86.

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Y ahora vamos con la buena noticia: Paracuellos / Carlos Giménez
¡Un tebeo! ¡Y encima de producción nacional! Ojalá vea esta entrada Redwine (dueño y señor de http://malpapel.blogspot.com.es/), al que tantas veces le he dicho eso de: joder, a ver si empiezo con algún comic... Pues bien, Redwine, esto es un comienzo. Y por fin cumplo lo prometido. Vaya joya de libro.

Es autobiográfico.
El autor (Carlos Giménez) descubre la forma de vivir en los hogares de Auxilio Social durante la dictadura franquista, justo después de la guerra. Para los que no sepan lo que era eso del Auxilio Social: más o menos era una especie de "orfanato" al que se llevaban a los niños huérfanos o, con padres, pero que sus padres no pudieran (o quisieran) atender. Muchos de esos padres estaban encarcelados, habían muerto (o les habían matado), estaban enfermos, no tenían casa, etc. Así que, como imaginaréis, la mayoría de los niños eran hijos del bando que perdió la guerra.

Sin embargo, todo eso visto desde el punto de vista de los niños ahí custodiados... se ve diferente. Tiene la inocencia de los chavales. Según lo vas leyendo te vas quedando flipada de ver cómo aguantaban esas circunstancias (palizas, falta de alimento, todo tipo de maltratos psicológicos, la ausencia de sus padres, etc.) de manera tan estoica. Flipas, Pero flipas en colores. [si hacéis clic en la imagen, se amplía]




Pero no penséis que todo es mal rollo, al contrario. Mucho juego de niños en el patio, peleas entre ellos, pillajes varios... había todo tipo de chavalines, cada uno con su rol: el que se mea, el que tiene la tara, el hijoputa, el artista, el jamado (*enchufado, favorito)... así un huevo de personajes que van desarrollando una larga historia de convivencia.



Muchos capítulos cuentan las típicas travesuras en plan Celia, pero en su versión suburbio; es decir: los padres de Celia estaban forrados (claramente en la postguerra habrían sido del bando ganador,) pero Celia robaba para los niños pobres cuando estaba en el "internado". Bueno, pues estos chavales son esos niños pobres que están en un sitio que no es precisamente como el internado y sus travesuras son la mayoría de las veces para poder comer algo más que la miseria que les daban (como se puede ver en la primera viñeta). Pero claro, las regañinas y castigos por parte de las profesoras y padres de Celia no tienen ni punto de comparación con las palizas que recibían aquí.

Así que, para terminar esta entrada doble, tengo que decir que este libro sí que se lo recomiendo a todo el mundo, sean aficionados o no al tebeo. Seguramente después de devolverlo me lo pille para tenerlo: es una inversión cojonuda.

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Saludines....

martes, 16 de octubre de 2012

Shakespeare nunca lo hizo / Charles Bukowski




Creo que este es de los poquitos libros que no sean de poesía ni de relatos (publicados por Anagrama) que no había leído.
En esta ocasión se trata de una especie de libro de viajes puesto que relata sus andanzas durante el primer viaje a Europa (ignoro si hubo más, pero por si acaso...) en compañía de Linda Lee. Estas notas van acompañadas de fotografías que se fueron tomando a lo largo del viaje y, aunque sean en blanco y negro en plan fotocopia, merece la pena verlas. Algunas de ellas son las típicas fotos que aparecen por Internet y dices ¿dónde saldrá esto? Apartándome un poco del tema, tengo otro libro también de Buk que me regaló un amigo (#FreeBBB) que ese sí que son toooodo fotos. Se llama "BUKOWSKI: Una vida en imágenes", por si a alguno le interesa.
A parte de las fotos, el libro incluye un epílogo con poemas. Si hubieran venido en bilingüe ya sería la caña.

El viaje comienza en París, ciudad donde aterrizan.
"No hubo mucho más de camino para allá: a Linda Lee y a mi nos acusaron de fumar porros. Después de unos veinte o treinta minutos largos convencimos al capitán, o quienquiera que fuese, de que no estábamos fumando porros. Nos bebimos todo el vino blanco del avión, después todo el vino tinto. Linda se fue a dormir y yo me bebí toda la cerveza del avión."
A partir de ahí se van dejando llevar por su agente y todos los compromisos que tienen que atender: entrevistas, recitales de poesía, programas de televisión, etc.
"Las entrevistas matinales siempre eran las más duras, resacoso, intentando tragarme la cerveza. No, no tengo ni idea de por qué soy escritor. No, mi obra no tiene un significado especial que yo sepa. ¿Céline? Oh, claro. ¿Por qué no? ¿Si me gustan las mujeres? Bueno, a la mayoría prefiero follármelas que vivir con ellas. ¿Qué creo que es importante? el buen vino, la buena fontanería y poder dormir hasta la tarde por las mañanas. ¿Que si de verdad me molestáis? Claro que sí. ¿Esperáis que empiece a mentir a los 58 años? Invitadme a una copa. No, no fumo porros. Esto es sher bidi de Jabalpur, la India...
Uno de los últimos entrevistadores fue el jefe de los punkis de París. llegó metido en un traje de cuero con cremalleras por todas partes. Dijo que estaba deprimido, que necesitaba un chute de caballo para seguir tirando. Le dije que no llevaba. Tenía una grabadora. Bebimos cerveza con cubitos de hielo. Yo le entrevisté a él mientras él se subía y bajaba las cremalleras. Yo estaba cansado de ser entrevistado. Le pregunté si su madre aún vivía, y varias cosas más. Una de las cosas más bonitas que dijo fue que le gustaba la polución..."
 Todo el viaje, está regado en alcohol como no podía ser de otro modo.

"No hay nada como beber para sentirse como en casa en cualquier parte; la botella no necesita de idiomas."

Los trayectos en tren... buffff ¡qué peligro! El TREN. Ese medio de transporte en el que nos envuelve una nostalgia irremediable y en el contamos con una libertad adicional en relación al resto: los paseítos por los vagones, el vagón restaurante y poder fumar (de aquella).
Por experiencia propia durante cualquier trayecto largo encerrado con desconocidos, y siempre que corra el alcohol, puede ocurrir cualquier cosa. Una noche que podría haber pasado inadvertida para nuestra memoria en un futuro, puede transformarse en inolvidable simplemente por lo transcurrido en el tiempo que se tarda en volver a casa. Además, hay que tener en cuenta que el tiempo en el que te encuentres en el medio de transporte elevado a la cantidad de alcohol en sangre es directamente proporcional a la posibilidad de que algo excepcional ocurra. Todos aquellos que vivan en la periferia podrán dar fe de ello.

"En el tren a Hamburgo, con mis poemas en la cartera, esperamos al carrito de las bebidas. Nos habían dicho que allí había uno pero no había ninguno. Tuve que ir y volver al vagón restaurante a por vino y cerveza. Jóvenes soldados alemanes, vestidos de civil, pasaban corriendo arriba y abajo, borrachos, gritando; estar juntos les daba coraje y ser jóvenes les daba coraje y ser soldados les hacía sentirse hombres. Me recordaban a una pandilla de marines americanos, No hay manera de librarse de los militares fanfarrones..."
Una de las cosas con la que más flipa es con lo conocido que es en Europa y la cantidad de fans que mueve:
"una pelirroja liberal, una tal Peggy me gustaba, política aparte, nos dijo que saldría por la tele a las seis en punto. La pusimos. 'El famoso escritor americano llega a Alemania'. Se habían creído que yo era Normal Mailer. No se daban cuenta de que en mi propio país mis libros se publicaban en ediciones de 5.000 ejemplares"

A lo largo de todo el libro te empapas de esa filosofía Chinaski que te atrapa con las primeras novelas. Sólo que esta vez sin supuestos filtros de alter-ego, sino el propio Charles emite sus juicios y reflexiones propias.
Te recuerda el por qué de todas esas peleas que has leído en Cartero, Factotum, Mujeres... e incluso visto en Barfly. Seguramente su personaje también lo haya explicado de forma similar en alguna de las novelas, pero en boca (máquina de escribir) del propio viejo indecente se deja leer:
"Las peleas me resultaban graciosas por una razón: me asombraba que los hombres pudieran enfadarse tanto por tan poco. Yo peleaba sobre todo por inercia, sólo por diversión, y el cabrón de mi oponente se metía realmente en la pelea, completamente absorto, se concentraba hermosa y locamente en matarme."
Otro fragmento que me ha recordado a sus novelas, en concreto a La senda del perdedor, ha sido este:
"Siempre tendía a animar al perdedor, y en los acontecimientos espirituales estaba afectado por la misma enfermedad, porque yo no era un hombre que pensara, yo me movía por lo que sentía y mis sentimientos se dirigían a los lisiados, a los torturados, a los condenados y a los perdidos no por compasión sino por camaradería, porque yo era uno de ellos, perdido, confuso, indecente, miserable, mierdoso y cobarde; injusto y amistoso sólo a ráfagas, y aunque estuviera jodido, sabía que eso no me ayudaba, no me curaba, sólo reafirmaba mis sentimientos"

Y, para terminar, el fragmento que he relacionado con la que fue la primera novela que me leí de él: "Mujeres" y, a partir de la cual, caí rendida a su pie de página.
"Un hombre tenía que pasar por muchas mujeres para encontrar a la suya, y si tenía suerte ella estaría ahí. Para un hombre, quedarse con la primera o la segunda mujer de su vida demostraba ignorancia; aún no tenía ni idea de lo que es una mujer. Un hombre tenía que seguir su rumbo y esto no significaba sólo acostarse con mujeres, follárselas una o dos veces; significaba vivir con mujeres durante meses y años. No culpo a los hombres que tienen miedo de hacer esto: supone exponer el alma para que te la arrebaten. Desde luego, algunos hombres simplemente se establecen con mujeres, se rinden, dicen: ya está, es lo mejor que puedo hacer. Hay muchos de esos, de hecho la mayoría de la gente vive bajo bandera de tregua: se dan cuenta de que no funciona del todo, pero no importa, vamos a hacer que funcione, no sirve de nada pasar por todo esto otra vez, ¿qué dan por la tele esta noche?. Nada. Bueno, de todos modos vamos a verlo; es mejor que mirarnos el uno al otro, es mejor que pensar en esto. La tele mantiene unida a más parejas con problemas que los niños o la iglesia. Pensar en todos los millones de personas que están viviendo juntas a disgusto, y odian sus trabajos y tienen miedo a perder sus trabajos, no me extraña que sus caras parezcan lo que parecen. Es casi imposible mirar la fisonomía corriente sin que al final tengas que apartar la vista y mirar otra cosa, cualquier otra cosa, una naranja, una roca, una botella de aguarrás o el culo de un perro. Ni siquiera hay caras decentes en las cárceles o en los manicomios, y el médico que se inclina sobre ti cuando te estás muriendo luce la máscara de un idiota. A mi me disgusta mi propia cara, odio los espejos; nos equivocamos de camino en alguna parte, algún día hace mucho tiempo, y no podemos encontrar el camino de vuelta. Que mierda, eh, colega, que nuestra mierda tenga mejor aspecto que nosotros..."
Así que, para ir finiquitando, tengo que decir que este librito es un complemento perfecto para aquellos conocedores de Bukowski (tanto a los que dejaron de leerle, como a los que lo acaban de descubrir y, por supuesto, para los que estén en pleno apogeo con sus lecturas) que les apetezca acompañarle por su viaje al viejo mundo, donde el escritor (de origen alemán) vuelve a casa en hombros.


Saludos....

PD: Gracias una vez más a los que se han preocupado por este blog durante este tiempo enviándome correos o comentarios y perdón para aquellos que me escribieron en comentarios y no respondí (cosa que suele ocurrirme cuando los leo desde el aviso de correo y no llego a entrar al blog en ese preciso instante)

viernes, 6 de julio de 2012

A la rica marihuana / Terry Southern


Holaaa.. sí... qué tal...
Me pillé el libro por el título, tal y como imaginábais, unido a la portada, editorial y colección.
No tenía ni idea de quién era Terry Southern, creo recordar que con la información que aparecía en la contraportada me imaginé a un pavo estilo Hunter S. Thompson. No sé exactamente qué venía y ahora no tengo el libro para revisarlo.
Me leí el libro y ahora ha sido cuando he empezado a informarme sobre el autor para hacer la entrada. Menuda sorpresa, es uno de esos que pasaron por Paris (en su caso fue de los de la Sorbona, osea) y se dejó seducir por el bebop (del que tanto hablan los beatnicks, con los que también tuvo trato). Un notas muy polifacético que le da a las novelas, ensayos o guiones de cine por igual. Este pive, al parecer, participó como guionista en  ¿Teléfono rojo?, volamos hacia Moscú de Kubrick y en Easy Rider entre otras muchas.
Pero su contribución no termina ahí. Otro de los detalles que más me han molado es que él junto a otro notas movieron los hilos adecuados para que se publicara El almuerzo desnudo de Burroughs. Además intentó hacer una versión de "Yonqui" para el cine pero el proyecto no llegó a buen puerto (según la wiki por un impresentable implicado).
Así que ya sólo por esta información lo considero buen hallazgo.

En cuanto al librito. Esta vez tocan relatos. Se lee rápido es un rollo Kerouac o S.Thompson, mucho diálogo rápido entre personajes peculiares.
Todo lo que he comentado sobre su vida se proyecta en lo que escribe,

"La Sorbonne, en donde estaba matriculado Murray para doctorarse, le reclamaba poco de su tiempo; la asistencia a clases no era obligatoria y no había exámenes en perspectiva. Habiendo recibido la aprobación del tema de sus tesis por la Facultad, "La influencia de Mallarmé en la Novela Inglesa desde 1940", Murray se dedicaba ahora a la investigación en las bibliotecas, desarrollando su tesis, escrbiéndola, y preparándose para defenderla en una fecha futura a su conveniencia. Naturalmente podía asistir a cualquier conferencia de la Universad que considerase pertinente para su trabajo, y asistía a ellas de vez en cuando, normalmente a aquéllas de ilustres oradores invitados, como Cocteau, Camus, y Sartre, o Marcel Raymond, autor de "Desde Baudelaire al Surrealismo", pero la mayor parte de su tiempo, Murray se dedicaba a unas ocupaciones menos formales; conocía a todos los músicos negros de jazz de cualquier club de Paris."
El primer relato (Marihuana de tierra colorada) es una conversación entre fumetas, que lo flipas. Hasta sale una vaca fumada. Apología de la yerba a tope.


El libro es una fotografía de la sociedad de los 50-60 en EEUU,

"El tiempo de marcha rápida del tráfico al principio del atardecer no ha comenzado aún: las acercas están todavía en posesión del comprador casual, de la pareja de jóvenes abandonando la primera sesión; y, en la calle, perezosos descapotables salen lentamente del Xanadu Drive-In. En la tarde sólo hay alguna tensión aparente cerca del supermercado, en donde amas de casa, con prisas y el horario apretado, escarban en sus bolsos para dar una propina a los chicos que han traído las bolsas hasta sus coches."
Algunos de los temas tratados en los relatos son: el rollo racial, el jazz, las drogas, París, los hipster... de hecho otro de los relatos se llama "Eres demasiado hip, tío". 


"El hash pareció ejercer un buen efecto en la manera de tocar de Buddy. Por supuesto lo ejerció en la manera de escuchar de Murray, cada nota y matiz llegó directamente hasta él a través del estruendo del servicio de la barra y la cercana charla susurrante como si tuviese unos auriculares conectados al piano. Oyó sutilezas que no había percibido antes, intrincadas estructuras de sonido, cada una soportando a la siguiente, primero por un lado, luego por otro, y siendo todo hábilmente enlazado en un tejido ensoñador lleno de sugerencias e insinuaciones; las series no sonaban ni en vertical ni en horizontal, sino en ascensiones circulares, dibujando arabescos y figuras,; y Murray comprendió que el intérprete estaba construyendo algo allí en el escenario... algo espléndido y grandioso, pero a una escala perfecta para caber dentro del salón, y posarse, de hecho, a lo largo del propio piano."

Otro de los fragmentos que he rescatado enlaza con el mundo del cine, en el que tanto participó. Además hace mención a algunos de mis favoritos :)


"Afirmo que se pueden anticipar algunas escenas increíbles en el estudio. Un airado y asombrado director gritando '¡Corten! ¡Corten!' es incapaz de hacer el más mínimo efecto en tíos como Mailer o Kerouac una vez que están lanzados. (...) Pero, desde luego, el golpe definitivo será cuando algún productor avispado contrate al viejo Henry Miller, suponiendo, claro, que se le ha dado rienda suelta a Hank, y que los libros se hacen bien, sin su habitual compromiso cinematográfico."


En resumidas cuentas puedo decir que me ha gustado peeeeeeeero una vez más termino con la sensación de que los relatos no son lo mío. O los tengo que leer de otro modo o no sé, pero no hay ni un libro de relatos del que posteriormente me acuerde de uno sólo de los que incluye. Es flipante.
De hecho, para hacer esta reseña he tenido que basarme en los párrafos que ya había transcrito hace un mes y en lo que he ido encontrando por Google.

Y dentro de otro mes me acordaré perfectamente del nombre del autor, de la temática, su estilo y los temas tratados, pero fijo que no recuerdo ni uno de los relatos. En realidad en este caso no importa porque las tramas son lo de menos. En este libro es de los que te envuelven pero no te llevan a ningún lado, simplemente a sentirte un poco más cerca de ese rollo.

Saludines.....

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"La chabola del telégrafo estaba justo al lado de la iglesia, entiendes, ésa era simplemente una cabaña, pero estaban esos curas... no cubanos, españoles... curas españoles, hombre, habían importado a esos tíos, y eran algo. Muy pretenciosos, muy despectivos con los cubanos, hablaban español con un ceceo; ¿sabes? Y uno de esos tíos era demasiado, tenía una cara siniestra, una siniestra manera de pensar... había estado allí mientras construían el campamento, y un tío se mató... había caído por un barranco en donde estaban trabajando. Y ese cura... bueno, salíamos de la garita a hacer un cigarrito, y nos abordaba, diciendo algo así como ¿Por qué no vienes a la iglesia y bla-bla-bla?', así que hablábamos con él y nos habló de ese tío que cayó por el barranco, pero con detalles extremos, tío... cómo encontraron el cuerpo, cómo había señales de que se había intentado agarrar a la hierba para no caer por el barrando y eso. Un tío muy morboso."












"-Perdón -farfullé.
-Aquí llevamos una  revista , joven, no una casa de putas.
-Cierto y muy cierto -acusé crispadamente, De alguna manera el Viejo Hack siempre conseguía hacer salir el colegial que yacía en mí.
-Si quiere llegar tarde -continuó-, llegue tarde a la casa de putas ¡Y hágalo con su propio tiempo!"

domingo, 1 de julio de 2012

O seminarista / Rubém Fonseca


¡Lo conseguí! Llevaba dos años detrás de alguna novela en portugués de este autor. Es fácil conseguir algo de él ya traducido, pero no cedí a la tentación: había que seguir con el plan original.
No recuerdo cómo llegué a él. Creo que buscando literatura brasileña tipo suburbial, novelas sobre favelas, algo en plan Cidade de Deus (Paulo Lins, que por cierto no he leído, sólo he visto la peli unas cuantas veces tanto doblada como en V.O.). 
Supongo que el hecho de que busque ese tipo de literatura ya no sorprende a nadie, pero lo de la literatura brasileña igual sí. La explicación es la siguiente: viví en Galicia unos años, aprendí gallego (de hecho en 1º de BUP terminé sacando mejor nota en gallego que en lengua castellana) y una década más tarde me eché un novio brasileño que ya no lo es (lo de novio, claro, brasileño supongo que sigue siendo, de hecho será más brasileño aún desde que se fue para su tierra). De ahí el gusanillo del portugués. Lo mismo algún día me lo tomo en serio y me saco algo relacionado, pero de momento seguiré siendo autodidacta....

Tuve fe y pedí un par (en portugués) en casa del libro, que te los conseguían... por los cojones. Después de esperar un mes o dos en los que supuestamente estaban pidiéndoselos a la editorial, me escribieron diciendo que no habían podido conseguir ninguno. Pues de estas ya me han hecho 3 o 4 los de la casa del libro. Recomendación: si entrais en casadellibro.es y el libro pone que lo tienen que pedir a la editorial: id despidiéndoos de conseguirlo por ese medio.
Pero aprovechando un viaje que hice a Lisboa (Lisbon, muito bom) hace un mes o así, me metí en la FNAC a ver qué cazaba. Y ahí estaba Rubem, esperándome. Resulta que una editorial portuguesa lo está reeditando, así que supongo que cuando me termine los dos que me pillé podré conseguir más mediante la FNAC de ahí (¡viva!).

[Inciso: Joder, buscando información sobre él, he encontrado una foto del notas ya de abuelo... y es una mezcla entre Burroughs y Pedro Juan Gutiérrez. Juzguen ustedes mismos:
]


Así que aquí mi primera incursión en las letras de Rubem Fonseca. He de decir que ha sido grata, quizás no ha alcanzado las expectativas que tenía, pero se ha acercado bastante. Vamos a por "El seminarista".

Protagonista: ex-seminarista actual mercenario y don juan. El don juan resulta que se enamora (oooh) y pierde el placer del golferío. Cuando pasa esto... siempre se masca la tragedia.

"para um matador profissional a pior coisa do mundo é ter uma consciência, não existem coisas erradas e coisas certas, é tudo a mesma merda."

Pero si además tenemos en cuenta que la novela incluye la típica declaración de intenciones que haría un criminal protagonista de película/libro ("este es mi último trabajo, después, estoy fuera") pues ya tienes clarísimo la que se va a liar. A Arma Letal me remito. Para cuando hace la declaración en la novela, ya se ha bajado a unos cuantos pavos, eso sí.
El soplón, las dobles caras, la jugarreta de turno. Pistolas en la sien, amenazas y cuidar de la dama.

¿Qué me ha gustado (además del gozo de leer en portugués)? 
La trama, absorbe. Son de las que se leen del tirón.
El final, no tanto por la "sorpresa" de turno, sino por cómo el protagonista resuelve la sorpresa.
La cantidad de referencias literarias que hay, tanto de filósofos clásicos como de literatos varios. Claro, hay que tener en cuenta que el notas era seminarista, domina el latín, así que muchas de estas citas vienen escritas en latín. Al pive le mola leer, una cosa no quita la otra, obviamente.

"Fui para a minha casa, ver filmes em DVD e ler. São as duas coisas que mais gosto de fazer, depois de foder. (Estou me repetindo.) O dia em que eu me aposentar, quando puder levar uma vida ociosa, eu vou ler ainda mais, Otium sine litteris mors est et hominis vivi sepultura. Ultimamente frases latinas pipocavam na minha cabeça, frases latinas que obliterara do meu consciente depois que saíra do seminário. Esta é do Sêneca, como todo mundo sabe. Mas sempre gostei de ler, antes do seminário, durante o seminário, após o seminário. " 

El lenguaje del notas. Habiendo habitado el mundo de los santos (eeeeeeeeh... venga, va, porque queda bien, pero esto no me lo creo ni yo) y de los criminales, tiene esa dualidad que tanto me priva:

"Mas, enfim, a mente humana era muito complicada, pensei en Zoroastro, Aristóteles, Platão, Kant, Freud, Nietzsche - se esses putos todos nada sabiam sobre a mente humana, o que saberia eu?"

La relación con la piva, buenos y calurosos recuerdos.
La edición en sí, buena calidad.

Así que resumiendo, otro gran descubrimiento después de tirarme a la piscina. Sobretodo sabiendo que esta novela la ha escrito teniendo ya 82 años, que se supone que uno está más calmado, tengo verdadero interés en conseguir más libros de este notas.

Un saludito...

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"Não sei se já disse que durmo muito pouco. Li, num livro, uma frase atribuída aos vitorianos, segundo a qual o correto em matéria de sono seriam seis horas para os homens, sete horas para as mulheres e oito para os imbecis. Como nunca dormi oito horas,ã nem quando era bebezinho, eu certamente não me incluía nessa última categoria."



"Almocei num pé-sujo, enquanto ensaiava mentalmente a exibição que faria na delegacia. Vigilando, agendo, bene consulendo, prospera omnia cedunt, como dizia o historiador romano Salústio, isto é, vigiando, trabalhando, meditando, tudo vai bem."